- El riesgo país argentino bajó a 450 puntos básicos, el nivel más bajo desde mayo de 2018.
- S&P mejoró la calificación de la deuda argentina de CCC+ a B-, impulsando la confianza en la capacidad de pago del país.
- Los bonos soberanos, como el Global 41, subieron hasta un 4,1%, reflejando un renovado interés de los inversores.
- Las acciones argentinas en Nueva York también mostraron un desempeño positivo, con bancos liderando las subas.
- S&P advirtió sobre riesgos económicos en los próximos 12 a 18 meses, pero confía en la capacidad del gobierno para evitar un default.
El riesgo país argentino ha experimentado una notable caída, alcanzando los 450 puntos básicos, el nivel más bajo en ocho años. Este descenso se produjo tras la mejora en la calificación de la deuda argentina en moneda extranjera por parte de la agencia Standard & Poor's (S&P), que elevó la nota de CCC+ a B-. Esta decisión fue impulsada por el avance en el programa de ajuste fiscal del gobierno de Javier Milei, así como por la reducción de los desequilibrios macroeconómicos y la desaceleración de la inflación.
La caída del riesgo país fue acompañada por un repunte significativo en los bonos soberanos argentinos. Durante las primeras operaciones en Wall Street, el indicador elaborado por JP Morgan llegó a ubicarse en 447 puntos básicos, lo que representa una disminución cercana al 11% respecto al cierre anterior en 502 puntos. Este nivel no se observaba desde mayo de 2018, cuando la economía argentina enfrentaba una crisis cambiaria que llevó a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los bonos soberanos en dólares, como el Global 41 (GD41), lideraron las ganancias con un aumento del 4,1%. Otros bonos, como el Global 35 (GD35) y el Global 38 (GD38), también mostraron avances significativos, lo que refleja un renovado interés de los inversores en los activos argentinos. Además, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York también mostraron un desempeño positivo, con los bancos liderando las subas con incrementos de hasta 3,4%.
La mejora en la calificación de S&P se considera una señal de mayor confianza en la capacidad de pago de Argentina. La agencia destacó que el gobierno ha logrado un mayor acceso a liquidez gracias a los superávits fiscales y a la reducción de desequilibrios económicos. Sin embargo, S&P advirtió que persisten riesgos para los próximos 12 a 18 meses, aunque considera que el gobierno está en condiciones de enfrentar esos desafíos sin caer en un default.
Mirando hacia el futuro, es crucial que el gobierno continúe sosteniendo las condiciones que han permitido esta mejora en el riesgo país. La acumulación de reservas y el acceso a nuevas fuentes de financiamiento son elementos clave que los analistas seguirán observando. La evolución del riesgo país se ha convertido en un indicador fundamental bajo la gestión de Javier Milei, y su tendencia a la baja podría seguir impulsando la confianza de los inversores en el mercado argentino, siempre y cuando se mantenga la estabilidad económica y fiscal.
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