El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó una compra de reservas de US$447 millones el jueves, marcando la segunda cifra más alta de su programa de adquisiciones. Este incremento en las compras diarias llevó el promedio de mayo a US$141 millones, el más elevado desde abril de 2024. Hasta la fecha, el BCRA ha acumulado US$9.700 millones en compras durante 2026, lo que plantea la posibilidad de superar el objetivo inicial de US$10.000 millones establecido para el año. La liquidación de la cosecha gruesa, que apenas ha comenzado, con solo un 25-30% de la soja y el maíz exportados, anticipa que las compras del BCRA se mantendrán fuertes en los próximos meses, superando los US$2.800 millones acumulados en abril y mayo.

Por otro lado, el Tesoro argentino recibió esta semana un total de US$1.040 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) tras la aprobación de la segunda revisión del programa. Además, logró captar US$547 millones en la licitación de bonos AO27 y AO28, con tasas de interés de 5,1% y 8,5%, respectivamente. Estos nuevos fondos, sumados a los US$2.400 millones que el Tesoro tenía tras la compra de US$1.700 millones al BCRA el 18 de mayo, conforman depósitos por casi US$4.000 millones, lo que casi cubre los vencimientos de Bonares y Globales que totalizan US$4.400 millones en julio. La situación es favorable, ya que el Tesoro no necesitará recurrir al BCRA al menos hasta el 9 de julio, lo que sugiere que las compras de reservas se convertirán en acumulación.

En un contexto de mayor apetito por el riesgo a nivel global y noticias positivas en el ámbito local, el riesgo país ha mostrado una compresión gradual en las últimas jornadas. Desde su pico reciente de 543 puntos básicos, el EMBI Argentina ha disminuido en 55 puntos, cerrando la semana en 488 puntos. Este nivel se aproxima al mínimo de la era Milei, que fue de 481 puntos en enero, el más bajo desde junio de 2018. A pesar de que el Tesoro ha reunido casi todos los dólares necesarios para el pago de julio, se acerca una oportunidad para que el gobierno considere una colocación en el mercado para prefinanciar el desafiante año 2027, siendo GD41 y AE38 las opciones más atractivas para este trade de compresión de riesgo.

La solidez en el frente cambiario se complementa con datos que sugieren que lo peor en términos de actividad económica y deterioro de la imagen del gobierno podría haber quedado atrás. La desaceleración de la inflación, junto con un repunte en el salario real y un aumento en la confianza del consumidor, están generando un ambiente más optimista. Aunque el Índice de Confianza del Consumidor (ICG) cayó un 1,6%, Atlas Intel reporta un aumento en mayo, lo que refuerza la idea de que la imagen del gobierno podría estar mejorando. En este contexto, el Merval, medido en dólares, experimentó un notable aumento del 8,8% en la semana, liderado por acciones del sector bancario que registraron subas de hasta el 17% semanal.

De cara al futuro, los inversores deberán estar atentos a la evolución de la cosecha y la liquidación de divisas, así como a la capacidad del Tesoro para manejar sus vencimientos sin recurrir al BCRA. La próxima fecha clave será el 9 de julio, cuando se espera que el Tesoro enfrente vencimientos significativos. Además, el comportamiento del riesgo país y la respuesta del mercado a las colocaciones de deuda serán factores cruciales a monitorear en los próximos meses, ya que podrían influir en la dirección del Merval y en las decisiones de inversión en el país.