- Los créditos hipotecarios en Argentina cayeron un 28,5% en el primer cuatrimestre de 2026.
- Se otorgaron solo 8.717 préstamos en comparación con 12.191 en el mismo período de 2025.
- Las entidades financieras exigen un ahorro previo de al menos el 25% del valor de la propiedad.
- Seis de cada diez hogares inquilinos están en un proceso de endeudamiento.
- El crédito hipotecario representa solo el 1% del PBI argentino, muy por debajo de otros países de la región.
- La estabilidad económica es crucial para mejorar el acceso al financiamiento habitacional en el país.
Durante el primer cuatrimestre de 2026, el número de créditos hipotecarios otorgados en Argentina se redujo drásticamente, alcanzando solo 8.717 préstamos, en comparación con los 12.191 del mismo período en 2025. Esta caída del 28,5% ha generado preocupación entre los analistas sobre el acceso a la vivienda, un tema crítico en la agenda económica del país. La Fundación Tejido Urbano ha señalado que esta tendencia refleja un mercado cada vez más selectivo, donde las entidades financieras están imponiendo mayores exigencias a los solicitantes.
Matías Araujo, investigador de la Fundación Tejido Urbano, explica que, a pesar de que las condiciones para adquirir una propiedad son favorables, las restricciones de financiamiento están limitando el acceso de una gran parte de la clase media. Actualmente, la mayoría de las entidades requieren que los solicitantes cuenten con al menos un 25% del valor de la propiedad como ahorro previo, lo que excluye a muchas familias que, aunque tienen ingresos suficientes para afrontar una cuota hipotecaria, no pueden cumplir con este requisito.
El deterioro financiero de los hogares también es un factor que complica la situación. En los últimos cuatro años, se ha observado un proceso de desahorro entre los inquilinos, y seis de cada diez se encuentran en un estado de endeudamiento. Esta realidad se traduce en que muchas familias que podrían calificar para un crédito hipotecario quedan fuera del sistema, lo que resalta la falta de opciones accesibles para la compra de vivienda en el país. Araujo utiliza una metáfora contundente para describir esta situación: "En Argentina compramos en cuotas las zapatillas y compramos al contado la casa".
Comparando la situación argentina con otros países de América Latina, Araujo señala que Argentina se encuentra rezagada en términos de financiamiento habitacional. El crédito hipotecario en el país representa apenas alrededor del 1% del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra que contrasta notablemente con la de economías vecinas que han desarrollado sistemas de financiamiento más robustos. Esta falta de acceso al crédito hipotecario no solo afecta a las familias, sino que también limita el crecimiento del sector de la construcción y, por ende, de la economía en general.
Para revertir esta situación, Araujo enfatiza la necesidad de consolidar un escenario de estabilidad económica. La experiencia argentina ha demostrado que la pérdida persistente del valor de la moneda destruye los mecanismos de ahorro, crédito e inversión a largo plazo. Además, la incertidumbre laboral también juega un papel crucial en las decisiones de las familias, que se preguntan si podrán mantener sus ingresos y afrontar las cuotas de un préstamo a 20 años. En este contexto, es fundamental que se implementen políticas que fomenten un entorno más predecible y accesible para el financiamiento de viviendas.
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