El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ha publicado el dato de inflación correspondiente a mayo, que muestra un incremento de precios del 2,1%. Este resultado marca una tendencia a la baja en comparación con el 2,6% registrado en abril, lo cual ha llevado a los analistas de la City a ajustar sus recomendaciones de inversión en acciones, CEDEARs y bonos. La disminución en la inflación es vista como un signo positivo, aunque la inflación acumulada en lo que va de 2026 se sitúa en un 15%, lo que sigue generando preocupaciones sobre el poder adquisitivo de los argentinos.

En el contexto actual, se observa una influencia significativa del mercado estadounidense, así como el impacto de la guerra en Medio Oriente. Además, la reciente recategorización de la deuda argentina por parte de agencias de calificación, como Fitch Ratings y S&P, ha mejorado la percepción del riesgo país. S&P, por ejemplo, elevó las calificaciones soberanas de Argentina a B- desde CCC+, lo que podría facilitar el acceso a financiamiento y mejorar las condiciones de inversión en el país. Sin embargo, el precio del dólar ha mostrado una leve disminución del 2% en el mismo período, lo que sugiere una estabilidad relativa en el tipo de cambio.

Los analistas sugieren que, aunque las tasas de interés en pesos se sitúan entre 1,6% y 1,9% mensual para los plazos fijos, el rendimiento real en términos de dólares es lo que realmente importa para los inversores argentinos. Leonardo Guidi, analista de AN Conectar Bursátil, recomienda mantener inversiones en pesos hasta octubre y considerar la dolarización a partir de noviembre, lo que indica una estrategia de inversión a corto plazo que busca maximizar rendimientos en un entorno de inflación decreciente.

Esteban Castro, CEO de Inv.est, también destaca que el IPC de mayo confirma un avance en el proceso de desinflación, lo que mejora el atractivo de las inversiones en pesos. Para los inversores conservadores, se sugieren alternativas como fondos money market y cauciones, mientras que aquellos que buscan mayores rendimientos podrían considerar instrumentos de tasa variable. En este sentido, los bonos CER de mediano y largo plazo, como el TZX28, son recomendados para quienes buscan capturar rentas reales positivas si la inflación continúa desacelerándose.

En cuanto a las acciones, los analistas ven oportunidades en el sector bancario, que podría beneficiarse de una recategorización a Mercado de Frontera o Emergentes. Empresas como Grupo Galicia y BBVA son mencionadas como potenciales ganadoras. También se destaca el sector energético, con YPF y Pampa Energía como opciones atractivas. En resumen, el contexto actual de inflación y estabilidad del dólar ofrece un panorama favorable para quienes buscan invertir en bonos y acciones, aunque se recomienda diversificar las carteras entre activos en pesos y dólares para mitigar riesgos futuros.