Los mercados financieros globales mostraron un comportamiento mixto, con los ADRs argentinos registrando subas de hasta 6,7%, impulsados principalmente por el desempeño de Loma Negra, Grupo Supervielle y BBVA Argentina. Sin embargo, en contraposición, los bonos en dólares experimentaron caídas, lo que llevó al riesgo país a situarse en 498 puntos básicos. Este aumento en el riesgo país refleja la incertidumbre en torno a la capacidad de pago del gobierno argentino, a pesar de que el Tesoro acumula más de 3.058 millones de dólares en la cuenta del Banco Central para afrontar los pagos de los Globales en julio, lo que podría ser un alivio temporal para los inversores.

En el ámbito local, el índice de inflación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) mostró una desaceleración al 2,1%, sugiriendo que la inflación podría estar comenzando a estabilizarse. A nivel nacional, se espera que el dato de inflación que se publicará el jueves se sitúe entre el 2,2% y el 2,3%. Este contexto inflacionario es crucial para los inversores, ya que la inflación persistente puede afectar las tasas de interés y, por ende, el costo del financiamiento para las empresas y el gobierno. La compresión de las tasas nominales en la curva CER indica que el mercado está mostrando menor preocupación por la inercia inflacionaria, aunque los Boncer siguen siendo considerados como una cobertura asimétrica.

Desde el punto de vista internacional, el dólar estadounidense retrocedió desde su máximo de dos meses, lo que podría influir en el comportamiento de las divisas en la región. La disminución de las hostilidades en Medio Oriente ha generado un entorno más favorable para los activos de riesgo, aunque los inversores continúan atentos a las decisiones de política monetaria en Estados Unidos y Europa, que podrían impactar en el flujo de capitales hacia América Latina. En este sentido, la expectativa de subidas de tasas en estas economías avanzadas podría generar presiones sobre las monedas emergentes, incluyendo el peso argentino.

Las acciones del S&P Merval también reflejaron un desempeño positivo, con un aumento del 1,2% en pesos y del 1,9% en dólares. Este comportamiento es alentador, especialmente considerando que los papeles líderes como Loma Negra y Banco Macro mostraron incrementos significativos. Sin embargo, el aumento del riesgo país y la caída de los bonos en dólares podrían generar un entorno volátil para los inversores en el corto plazo, lo que hace necesario un monitoreo constante de las condiciones macroeconómicas y de mercado.

A futuro, los inversores deben estar atentos a la publicación del índice de inflación nacional y a las decisiones del Banco Central en relación con las tasas de interés. La próxima licitación de instrumentos duales por parte del Tesoro, que busca alargar la duración de la deuda, también será un evento clave a seguir. Estos factores no solo influirán en el comportamiento del riesgo país, sino que también afectarán la estrategia de inversión en bonos y acciones en el contexto argentino y regional.