Las exportaciones peruanas de textiles y confecciones han experimentado una caída del 8% en el primer trimestre de 2026, alcanzando un total de más de 389 millones de dólares, en comparación con los 424 millones del mismo periodo del año anterior. Esta disminución se debe principalmente a un aumento en los costos logísticos y de materias primas, exacerbados por la incertidumbre generada por el conflicto en Medio Oriente. La Asociación de Exportadores (ADEX) ha señalado que estos factores han afectado la competitividad del sector, obligando a las empresas a replantear sus estrategias comerciales y productivas.

El presidente del Comité de Confecciones de ADEX, Juan José Córdova Benavides, destacó que el conflicto en Medio Oriente ha incrementado los precios de los commodities vinculados al petróleo, como el poliéster y los costos de transporte marítimo. Esto ha llevado a las empresas a realizar esfuerzos significativos para mantener precios competitivos, aunque el impacto ya se refleja en el descenso de los despachos. En particular, las exportaciones hacia Estados Unidos, que representa casi la mitad de los envíos peruanos, han disminuido un 12.3%, pasando de 221 millones de dólares a 194 millones en comparación con el primer trimestre de 2025.

A pesar de la contracción en las ventas hacia Estados Unidos, algunos mercados han mostrado un desempeño positivo. Brasil, por ejemplo, ha visto un aumento del 21% en las importaciones de productos textiles peruanos, mientras que China y Chile también han reportado incrementos del 10% y 3%, respectivamente. Esto sugiere que, aunque el mercado estadounidense sigue siendo crucial, existen oportunidades en otros países que podrían ser aprovechadas por los exportadores peruanos. Sin embargo, la competencia sigue siendo feroz, especialmente con la creciente participación de países asiáticos como Vietnam, India y Bangladesh, que han mejorado su capacidad productiva y han comenzado a desplazar a China en ciertos segmentos del mercado.

El desafío para Perú no solo radica en captar la demanda internacional, sino también en competir con cadenas de suministro más robustas. ADEX ha señalado que la capacidad instalada en Perú y Colombia no es suficiente para satisfacer la creciente demanda de productos textiles, lo que limita las oportunidades de crecimiento en este sector. Además, la encuesta de YouGov reveló que el 56.6% de los consumidores en EE.UU. prefieren prendas elaboradas con fibras sintéticas, lo que podría abrir nuevas oportunidades para diversificar la oferta peruana, tradicionalmente centrada en el algodón.

De cara al futuro, es crucial que las empresas peruanas evalúen nuevas oportunidades productivas y se adapten a las preferencias cambiantes de los consumidores. La exploración de nichos de mercado, como ropa técnica y prendas para mascotas, podría ser una estrategia viable para responder a las tendencias internacionales. Sin embargo, el entorno seguirá siendo desafiante, marcado por la volatilidad de los precios de las materias primas y la necesidad de innovación en la oferta exportadora. Las empresas deben estar preparadas para adaptarse rápidamente a estos cambios si desean mantener su competitividad en el mercado global.