Durante el primer trimestre de 2026, los gobiernos regionales y locales de Perú reportaron un superávit fiscal de S/ 5,061 millones, lo que equivale al 1.7% del Producto Bruto Interno (PBI). Este resultado representa un aumento significativo de S/ 1,050 millones en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando el superávit fue de S/ 4,011 millones. Este desempeño fiscal se destaca en un contexto donde la inversión pública en los gobiernos subnacionales también mostró un crecimiento notable, alcanzando S/ 6,748 millones, equivalente al 2.3% del PBI, lo que representa un incremento del 8.1% respecto al año anterior.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) atribuye este resultado positivo a un aumento en la inversión pública y al cumplimiento de las reglas fiscales por parte de los 26 gobiernos regionales, que lograron que sus ingresos corrientes superaran sus gastos corrientes no financieros. Este cumplimiento es crucial para mantener la disciplina fiscal y asegurar que los recursos se utilicen de manera eficiente en proyectos que beneficien a la población. Sin embargo, el informe también señala que los gobiernos locales enfrentan desafíos para cumplir con estas mismas reglas fiscales, lo que podría generar tensiones en sus finanzas.

En términos de ingresos, los gobiernos regionales y locales acumularon S/ 27,655 millones en el primer trimestre, lo que representa el 9.4% del PBI. Este aumento en los ingresos es un indicador positivo que sugiere una mejora en la capacidad de recaudación fiscal. La inversión pública, especialmente en sectores como transporte, educación y salud, ha sido un motor clave para este crecimiento, con un aumento del 20.7% en la ejecución de proyectos por parte de los gobiernos regionales. Esto refleja un enfoque en cerrar brechas en infraestructura y servicios públicos, lo cual es fundamental para el desarrollo regional.

Desde la perspectiva de los inversores, el superávit fiscal y el aumento en la inversión pública pueden ser vistos como señales de estabilidad económica. Sin embargo, es importante monitorear la situación de los gobiernos locales que no han logrado cumplir con las reglas fiscales, ya que 113 de ellos deberán implementar compromisos de ajuste fiscal y replantear sus presupuestos. Esto podría generar incertidumbre en el corto plazo, afectando la confianza de los inversores en la capacidad de los gobiernos locales para gestionar sus finanzas de manera sostenible.

A futuro, el MEF ha indicado que continuará promoviendo el cumplimiento de las reglas fiscales y la mejora en la generación de ingresos. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo los gobiernos locales implementan las medidas necesarias para recuperar el equilibrio fiscal. Además, se espera que el gobierno impulse iniciativas que fortalezcan la eficiencia del gasto público, lo que podría tener un impacto positivo en la ejecución de proyectos de inversión y, por ende, en la economía en general.