Alda, la icónica marca peruana de carteras y accesorios de cuero, ha reabierto su primera boutique en Miraflores, Lima, tras cerrar todas sus tiendas físicas durante la pandemia. Esta nueva apertura marca un regreso significativo al retail físico, donde la marca busca revitalizar su presencia y fortalecer su conexión con los clientes. En solo tres meses de operación, la boutique ha registrado un crecimiento mensual superior al 30% en visitas, y las ventas en el segmento B2B también han aumentado más de 30% en el mismo periodo. Esta tendencia positiva sugiere que los consumidores están respondiendo favorablemente a la experiencia de compra física, un aspecto que el ecommerce no puede replicar completamente.

La historia de Alda se remonta a 1972, cuando fue fundada por Alberto Andrade y Anita Botteri. Durante casi cuatro décadas, la marca se destacó en el mercado peruano, compitiendo directamente con Renzo Costa. Sin embargo, la pandemia obligó a Alda a cerrar sus siete tiendas físicas, lo que llevó a la marca a enfocarse en el ecommerce, un canal que ya había explorado desde 2013. Esta transición al comercio digital permitió a Alda adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones del mercado, lo que resultó en un aumento significativo de la rentabilidad durante la crisis sanitaria.

El regreso a las tiendas físicas no es solo una estrategia comercial, sino también una forma de reafirmar la propuesta de valor de Alda, que se centra en el lujo discreto y la calidad artesanal. La fundadora, Anita Botteri, enfatiza que el contacto físico con los productos es esencial para la experiencia del cliente, algo que las ventas online no pueden ofrecer. La boutique en Miraflores ha sido diseñada como un espacio exclusivo, operando como una dark store boutique, lo que refuerza la filosofía de la marca de mantener su exclusividad y evitar la masificación.

Para los inversores y observadores del mercado, el crecimiento de Alda en el retail físico puede ser un indicador de la recuperación del consumo en Perú, especialmente en el segmento de lujo. Con un 80% de su base de clientes recurrentes, la marca ha logrado establecer una sólida lealtad entre sus consumidores, lo que podría traducirse en un aumento de ventas en el futuro. Además, Alda está considerando abrir más puntos de venta, con al menos dos tiendas por departamento ya en contacto con la firma, lo que podría diversificar aún más sus canales de distribución y aumentar su visibilidad en el mercado.

Alda también está mirando hacia el futuro con planes de expansión internacional, apuntando a los peruanos que residen en el extranjero. Este enfoque podría abrir nuevas oportunidades de mercado, ya que muchos de sus clientes fieles son peruanos que viven en Europa y Estados Unidos, quienes aprovechan sus visitas al país para adquirir productos de la marca. La empresa espera duplicar sus ventas y EBITDA en el próximo año, lo que indica un optimismo cauteloso sobre su crecimiento sostenido y su capacidad para adaptarse a las demandas cambiantes del mercado.