El sector textil argentino enfrenta una de sus crisis más severas en años, marcada por una caída significativa en el consumo. En este contexto, Le Utthe, una empresa que se ha propuesto ser la "H&M argentina", ha decidido mantener sus precios prácticamente congelados para sostener sus niveles de venta. Ignacio Guerrieri, director Comercial de la marca, ha señalado que para vender la misma cantidad de unidades que el año pasado, la compañía ha tenido que reducir al mínimo su rentabilidad, lo que refleja la presión que enfrenta el sector.

Fundada en 1982 por la familia Bielsa, Le Utthe ha implementado un modelo de integración vertical que le permite controlar toda la cadena de producción, desde la desmotadora de algodón hasta la confección final. Esta estrategia ha sido clave para mantener los costos bajo control en un entorno donde los consumidores priorizan gastos esenciales como alimentos y servicios. Con 1,000 empleados y 52 locales en 21 provincias, la empresa se ha enfocado en un modelo de operación directo, evitando franquicias y ventas mayoristas, lo que refuerza su capacidad de respuesta ante la crisis.

Sin embargo, la presión fiscal también ha jugado un papel importante en las decisiones de la compañía. Recientemente, Le Utthe cerró su sucursal en Posadas, Misiones, no por un bajo rendimiento en ventas, sino debido a un conflicto administrativo relacionado con una supuesta deuda impositiva de casi $200 millones. Guerrieri ha expresado su frustración ante la carga impositiva que enfrenta la empresa, señalando que la presión fiscal recae sobre aquellos que cumplen con las normativas, lo que ha llevado a la firma a reevaluar sus costos y gastos operativos.

A pesar de los cierres estratégicos en localidades como Pergamino y San Nicolás, Le Utthe no se detiene en su expansión. La empresa planea trasladar una tienda de 100 metros cuadrados a un nuevo local de 400 en San Rafael y abrir un megalocal de 600 metros cuadrados en Quilmes. Guerrieri ha indicado que, generalmente, cuando cierran un local, es para abrir otro, manteniendo un equilibrio entre 50 y 60 puntos de venta que pueden ser abastecidos eficientemente.

Mirando hacia el futuro, la situación del consumo en Argentina seguirá siendo un factor determinante para las decisiones de Le Utthe. La compañía deberá adaptarse a un entorno donde los consumidores son cada vez más cautelosos con sus gastos. Además, la presión fiscal y los conflictos administrativos en provincias como Misiones podrían seguir afectando su capacidad de operar. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo la empresa se adapta a estos desafíos y si logra mantener su modelo de precios bajos en un mercado que se vuelve más competitivo y exigente.