El sistema previsional peruano enfrenta un retroceso significativo tras la publicación del Decreto Supremo N.° 061-2026-EF, que excluye a los trabajadores independientes del aporte obligatorio a pensiones. Esta decisión, oficializada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), se enmarca en un contexto donde la informalidad laboral supera el 70%, lo que complica aún más la cobertura previsional en el país. La medida fue aprobada por el Congreso en septiembre del año pasado y se materializa en el artículo 23 de la Ley N.° 32123, permitiendo que los trabajadores independientes y aquellos mayores de 55 años se afilien de manera facultativa al Sistema Nacional de Pensiones o al Sistema Privado de Pensiones.

La exclusión de los trabajadores independientes del sistema de aportes obligatorios representa un debilitamiento de los esfuerzos por fomentar una cultura de ahorro previsional en Perú. Según el Instituto Peruano de Economía (IPE), en 2021, el 96% de los trabajadores independientes no estaban afiliados o no realizaron aportes en el último año, lo que indica que la mayoría de estos trabajadores se encuentran en la informalidad. Martín Valencia, jefe de estudios económicos del IPE, argumenta que esta decisión va en contra de la necesidad de construir una cultura de ahorro, ya que los mecanismos obligatorios son esenciales para corregir el sesgo de los jóvenes que tienden a postergar el ahorro para la jubilación.

Además de los efectos individuales, la decisión refleja una debilidad institucional en la capacidad de sostener reformas previsionales a largo plazo. Luis Miguel Castilla, ex ministro de Economía y Finanzas, señala que esta medida es un nuevo retroceso en un proceso que ya había comenzado a avanzar hacia la obligatoriedad de los aportes de trabajadores independientes. La derogación de esta obligación, que había sido implementada de manera gradual en 2013, pone de manifiesto la dificultad del Congreso para mantener reformas que beneficien a la población en el ámbito de la previsión social.

El impacto de esta decisión se extiende más allá de los trabajadores independientes. La reciente aprobación de un nuevo retiro de fondos de las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) también contribuye a erosionar los avances en la reforma del sistema previsional. Según Sergio Espinosa, jefe de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), la incertidumbre regulatoria generada por estos cambios podría desincentivar la entrada de nuevos actores al mercado de administración de fondos, lo que limitaría aún más las opciones disponibles para los trabajadores.

A futuro, es crucial monitorear cómo estas reformas afectan la percepción de los trabajadores sobre la seguridad de su jubilación y el ahorro a largo plazo. La SBS está preparando un estudio sobre la situación actual del sistema de pensiones, que se espera sirva como insumo para el próximo gobierno. Este estudio podría ofrecer recomendaciones sobre cómo abordar los vacíos que la reforma actual mantiene y qué medidas se pueden implementar para mejorar la inclusión de los trabajadores informales en el sistema previsional. La situación de los trabajadores independientes y los cambios en la regulación de las AFP serán temas clave a seguir en los próximos meses, especialmente en un contexto donde la protección social sigue siendo un desafío pendiente en Perú.