El Mundial 2026, que comenzará el 11 de junio, promete ser un evento de gran impacto económico a nivel global, con proyecciones que indican un aporte de US$40.900 millones a la economía mundial y la creación de aproximadamente 824 mil empleos. Aunque Perú no logró clasificar para este torneo, el interés por el evento ha comenzado a movilizar el consumo en el país, con estimaciones que indican un incremento del 10% al 15% en el gasto durante el mes del Mundial. Se espera que el consumo total en Perú alcance los S/800 millones, una cifra significativa que refleja el entusiasmo de los aficionados peruanos por el fútbol, incluso sin la participación de su selección.

La Copa del Mundo de 2026 se llevará a cabo en tres países: México, Estados Unidos y Canadá, y será la primera edición con 48 selecciones, lo que aumentará el número de partidos a 104. Este cambio busca atraer a más espectadores, con una proyección de 6,5 millones de asistentes, casi el doble de los 3,6 millones que asistieron al Mundial de 1994 en EE.UU. La FIFA espera generar ingresos de US$13.225 millones, un 75% más que en el Mundial de Qatar 2022, siendo los derechos de transmisión y los patrocinios las principales fuentes de ingresos.

El impacto en el consumo en Perú se ve reflejado en el aumento de ventas de productos relacionados con el fútbol, como camisetas, televisores y alimentos. Según un estudio de Worldpanel, el 47% de los hogares peruanos son aficionados al fútbol, y el 90% de los consumidores planea ver los partidos en casa, lo que generará una demanda significativa de bebidas y alimentos. Las pymes también se benefician, con proyecciones de crecimiento en ventas de entre 12% y 18% en comparación con un año normal, impulsadas por el aumento en la actividad social y familiar durante el torneo.

El sector de la tecnología, especialmente la venta de televisores, también se beneficiará del evento. Históricamente, el efecto del Mundial ha duplicado las ventas de televisores en Perú. Este año, se espera un crecimiento de entre el 10% y el 15% en ventas, aunque se prevé que no alcance los niveles de 2018, cuando Perú clasificó y las ventas crecieron un 90%. Las marcas están preparadas para aprovechar la demanda, especialmente en televisores de gran tamaño, que han visto un aumento en popularidad.

A medida que se acerca el Mundial, se espera que el consumo en restaurantes y servicios de entrega también aumente. Las plataformas de delivery como Rappi y PedidosYa proyectan un crecimiento significativo en pedidos durante los días de partido, especialmente en categorías como comida rápida y bebidas. Además, el cruce del Mundial con el Día del Padre podría ofrecer un impulso adicional al consumo, lo que sugiere que el impacto económico del evento será notable en diversas áreas del mercado peruano. Los consumidores están cada vez más interesados en vivir la experiencia del Mundial, ya sea en casa o viajando a las sedes del torneo, lo que refleja un fuerte componente emocional asociado al evento.