Entre enero y abril de 2026, el consumo acumulado de cemento en Perú alcanzó los 13.3 millones de toneladas métricas (TM), lo que representa un incremento del 13% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento es notable, especialmente considerando que la demanda de cemento tradicionalmente tiende a desacelerarse en los meses previos a las elecciones, como ocurrió con la primera vuelta electoral el 12 de abril. Según el Reporte Semanal de Scotiabank, se prevé que el consumo de cemento cierre el año con un aumento aproximado del 8%, impulsado por varios factores que han mantenido la actividad en el sector de la construcción.

El dinamismo en el consumo de cemento se atribuye en gran medida a la continuidad de la autoconstrucción, que ha sido favorecida por el buen desempeño del empleo formal privado. En marzo de 2026, el empleo formal creció un 5.7%, lo que ha permitido a más personas acceder a recursos para la construcción de viviendas. Además, la inversión residencial también mostró un crecimiento del 7.3% en el primer trimestre de 2026, impulsada por una disminución en las tasas de crédito hipotecario y una mayor demanda de viviendas de alto valor.

Sin embargo, no todo es positivo. La desaceleración en la inversión pública, especialmente por parte del Gobierno Nacional, podría limitar el crecimiento del consumo de cemento en el futuro. Las nuevas autoridades asumirán sus cargos el 28 de julio, lo que podría generar una curva de aprendizaje que afecte la ejecución de proyectos. Además, el riesgo de condiciones climáticas adversas, como el Fenómeno El Niño, y la crisis energética global, que ha generado presiones inflacionarias en alimentos y energía, podrían impactar negativamente en la capacidad de gasto de los consumidores y en la compra de materiales para la autoconstrucción.

En términos de distribución geográfica, la zona sur del país ha mostrado un crecimiento notable en el despacho de cemento, con un aumento del 16% en el primer trimestre de 2026, impulsado por la demanda del sector de autoconstrucción. La zona centro también ha visto un crecimiento del 12%, mientras que la zona norte ha crecido cerca del 12% en el mismo periodo. Estos datos reflejan una tendencia positiva en el sector de la construcción, aunque con matices que deben ser considerados por los inversores.

A futuro, es crucial monitorear cómo se desarrollan las condiciones económicas y políticas en Perú, especialmente con el cambio de autoridades en julio. La evolución de la inversión pública y la respuesta del sector privado ante posibles crisis climáticas y energéticas serán factores determinantes para el consumo de cemento. La estabilidad de precios del cemento y la continuidad de proyectos de infraestructura también serán elementos a seguir de cerca, ya que podrían influir en el crecimiento del sector en el segundo semestre de 2026.