En abril de 2026, solo el 32% de los comerciantes en Colombia reportó un aumento en sus ventas en comparación con el mismo mes del año anterior, según la más reciente Bitácora Económica de Fenalco. Este dato revela un panorama preocupante para el comercio, ya que el 68% de los encuestados indicó que sus ventas se mantuvieron estables o disminuyeron. Este desempeño es el más débil registrado en lo que va del año, lo que plantea interrogantes sobre la salud del consumo en el país.

El informe de Fenalco destaca que el 39% de los comerciantes experimentó estabilidad en sus resultados, mientras que un 29% reportó caídas en sus volúmenes de venta. Esta situación se agrava en un contexto donde las expectativas empresariales han deteriorado significativamente. En abril de 2025, el 39% de los empresarios creía que la situación económica mejoraría, pero en la actualidad, esa cifra ha caído al 25%. Por el contrario, el pesimismo ha aumentado, pasando del 11% al 21% en el mismo periodo, lo que refleja una creciente preocupación por la incertidumbre política y la inflación.

Entre los sectores más afectados se encuentra el de moda, que incluye ropa, calzado y accesorios, donde se ha notado una reducción en el flujo de visitantes a los centros comerciales. Esta caída en la afluencia se ha visto acentuada por la Semana Santa, un periodo que tradicionalmente presenta una menor actividad comercial en las grandes ciudades, mientras que los destinos turísticos suelen ver un aumento en el consumo. Sin embargo, algunos sectores como el de estaciones de servicio y productos de cuidado personal han mostrado un desempeño más sólido, sugiriendo que no todos los segmentos del mercado están igualmente afectados.

El contexto actual plantea desafíos significativos para los comerciantes, quienes enfrentan un entorno de incertidumbre que impacta sus decisiones de inversión y consumo. La situación es aún más compleja debido a la proximidad de las elecciones, que tienden a generar inestabilidad en la economía. Los comerciantes, sin embargo, mantienen la esperanza de que junio sea un mes de recuperación, impulsado por el Día del Padre, las vacaciones de mitad de año y eventos deportivos como el Mundial, que históricamente han dinamizado el consumo.

A medida que se aproxima este mes clave, será fundamental observar cómo se desarrollan las ventas y si las expectativas optimistas de los comerciantes se materializan. La combinación de promociones comerciales y la celebración de eventos familiares podría ofrecer un respiro al sector, pero la incertidumbre política y la inflación seguirán siendo factores a monitorear. La capacidad de los comerciantes para adaptarse a este entorno cambiante será crucial para determinar el rumbo del consumo en el país en los próximos meses.