La Comisión de Trabajo y Seguridad Social del Congreso de Perú ha aprobado un dictamen que podría transformar la remuneración de los trabajadores nocturnos. Este proyecto de ley, que busca derogar el artículo 8 de la Ley de Jornada de Trabajo, Horario y Trabajo en Sobretiempo, establece que el recargo por trabajar en horario nocturno se calculará sobre el sueldo real del trabajador, en lugar de la Remuneración Mínima Vital (RMV) más un 35%. Esto podría significar un aumento significativo en los costos laborales para las empresas que operan durante la noche.

Actualmente, los trabajadores nocturnos reciben un mínimo de S/ 1,525.50 si su sueldo base es de S/ 1,200, que incluye la RMV y el recargo del 35%. Sin embargo, con la nueva propuesta, un trabajador que gane S/ 2,500 también recibiría un recargo del 35% sobre su salario real, lo que podría elevar su remuneración nocturna considerablemente. Este cambio en la lógica de cálculo podría afectar a diversas industrias, especialmente aquellas que dependen de turnos nocturnos, como la vigilancia y la limpieza.

Los expertos advierten que este aumento en los costos laborales podría tener repercusiones en la economía peruana. Jorge Toyama, abogado laboralista, estima que el costo total para las empresas podría incrementarse en un 52%, afectando no solo los sueldos, sino también otros beneficios laborales como gratificaciones y aportes a la seguridad social. Esto podría llevar a muchas microempresas a la quiebra, especialmente aquellas que ya operan con márgenes de ganancia ajustados.

Además, la propuesta incluye un recargo adicional del 10% para las horas extras trabajadas contiguas al horario nocturno, lo que amplía aún más los costos para las empresas. La obligación de realizar evaluaciones médicas periódicas para los trabajadores nocturnos también se ha incluido en el dictamen, lo que podría generar más gastos operativos. Estas medidas han sido justificadas por la Comisión de Trabajo en base a estudios que vinculan el trabajo nocturno con problemas de salud, pero los críticos argumentan que podrían llevar a un aumento de la informalidad laboral y despidos.

De cara al futuro, es crucial monitorear cómo se desarrollará este proyecto en el Congreso y su eventual implementación. Las empresas deberán prepararse para un posible aumento en sus costos laborales, lo que podría influir en sus decisiones de contratación y en la forma en que estructuran sus operaciones nocturnas. La fecha de votación final en el Congreso aún no se ha determinado, pero se espera que el debate continúe en las próximas semanas, lo que podría generar un clima de incertidumbre en el mercado laboral peruano.