El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un récord histórico en la producción de granos para la campaña 2025/26, que podría alcanzar las 163,2 millones de toneladas. Este incremento del 21,25% respecto a la campaña anterior se produce en un contexto donde la cosecha de soja, maíz y sorgo sigue en desarrollo. La cifra fue presentada tras el anuncio del presidente Javier Milei sobre la reducción de retenciones en trigo y cebada, lo que podría incentivar aún más la producción agrícola.

La soja, uno de los cultivos más importantes del país, se estima que alcanzará una producción de 49,9 millones de toneladas, con un rendimiento promedio de 30,6 quintales por hectárea. Por su parte, el maíz se proyecta en 70 millones de toneladas, marcando un récord en los últimos 20 años con rendimientos promedios de 72 qq/ha. Además, el girasol y el trigo también alcanzaron cifras récord, con 7,4 millones y 27,9 millones de toneladas, respectivamente, lo que resalta la fortaleza del sector agrícola argentino.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires ha ajustado al alza sus estimaciones de cosecha, elevando la producción de soja a 50,1 millones de toneladas y la de maíz a 64 millones. Este último ajuste se debe a un aumento en el área sembrada, que ahora se estima en 8,4 millones de hectáreas, lo que representa un incremento de 300.000 hectáreas respecto a las proyecciones anteriores. La cosecha de soja ha avanzado un 74,7% en la superficie apta, con un rendimiento promedio de 32,8 qq/ha, el más alto en seis campañas.

Para los inversores, estos datos son significativos, ya que un aumento en la producción de granos puede influir en los precios internacionales de los commodities agrícolas. La mejora en la producción de maíz y soja podría resultar en un mayor ingreso de divisas para el país, lo que podría fortalecer el peso argentino en el mercado cambiario. Además, la reducción de las retenciones en trigo y cebada podría incentivar a los productores a aumentar la siembra, lo que a su vez podría generar un efecto positivo en la economía local.

A futuro, es importante monitorear el avance de la cosecha de maíz tardío y la evolución de las políticas agrícolas del gobierno. La recolección de maíz se encuentra en un 32,9% del área apta, y se espera que las labores de recolección continúen en las próximas semanas. Las expectativas de rendimiento son optimistas, lo que podría llevar a una revisión adicional de las estimaciones de producción en los próximos meses. Los productores y analistas estarán atentos a las condiciones climáticas y a las decisiones políticas que puedan afectar el sector agrícola en el corto y mediano plazo.