La campaña 2025/26 de girasol en Argentina ha culminado con resultados sin precedentes, alcanzando una producción total de 6,6 millones de toneladas. Este volumen representa un aumento del 32% en comparación con la campaña anterior, que ya había establecido un récord con 5 millones de toneladas. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) confirmó que la recolección se completó en los últimos días, destacando que los rendimientos han superado los promedios de las últimas cinco campañas, gracias a condiciones agroclimáticas favorables y a la adopción de mejores prácticas agrícolas por parte de los productores.

El incremento en la producción se debe a una expansión significativa del área sembrada, que creció un 30% hasta alcanzar 2,85 millones de hectáreas. Este aumento en la superficie cultivada, junto con rendimientos históricos, ha permitido que el rendimiento promedio nacional se sitúe en 23,6 quintales por hectárea, ligeramente superior al 23,4 quintales de la campaña anterior. Las regiones del norte de La Pampa y el oeste de Buenos Aires han mostrado los mejores rendimientos, pero el mayor volumen provino del NEA, el sur de Córdoba y el suroeste de Buenos Aires.

El especialista Jorge Ingaramo, de la Asociación Argentina de Girasol (Asagir), subrayó que esta es la cuarta campaña consecutiva con precios internacionales altos, lo que ha incentivado a los productores a incluir el girasol en sus rotaciones. Además, las precipitaciones oportunas durante la siembra y la reducción de las retenciones en septiembre han mejorado las expectativas de rentabilidad. Este contexto ha llevado a los productores a utilizar genética de alta calidad, lo que ha contribuido al aumento en la producción y la eficiencia.

Las proyecciones para las exportaciones son igualmente alentadoras, con estimaciones que sugieren que Argentina podría generar más de 3.000 millones de dólares en ingresos por exportaciones de girasol. Emilce Terré, de la Bolsa de Comercio de Rosario, anticipó un récord de exportación de 1,1 millón de toneladas de semillas, casi 2 millones de toneladas de aceite y 1,9 millones de pellets. En términos de valor, esto se traduce en más de 3.000 millones de dólares, con contribuciones significativas de cada uno de los productos derivados del girasol.

El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera, Gustavo Idígoras, expresó su ambición de duplicar las exportaciones del complejo de girasol en los próximos años, proyectando que se podría alcanzar una producción de más de 4 millones de hectáreas bajo cultivo. Esto podría generar ingresos anuales de 5.000 millones de dólares, posicionando al sector como una de las principales fuentes de divisas para Argentina. Los próximos meses serán cruciales para monitorear la evolución de los precios internacionales y la capacidad de la industria para absorber y procesar esta producción récord.