La cosecha de soja en Argentina ha comenzado a recuperar su ritmo tras las interrupciones causadas por lluvias y un paro de transportistas que retrasaron la recolección durante dos semanas. Actualmente, el avance de la cosecha se sitúa en el 18,3% de las 17,2 millones de hectáreas sembradas, con un rendimiento promedio nacional de 37 quintales por hectárea (qq/ha). Este progreso es notable, ya que se encuentra casi 4 puntos por delante de la campaña anterior, aunque aún hay un retraso de 11 puntos respecto al promedio de las últimas cinco campañas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC).

Las proyecciones de producción para esta campaña son alentadoras, con estimaciones que rondan los 48,6 millones de toneladas, lo que podría traducirse en exportaciones por más de US$ 21.250 millones. Este monto representa un incremento del 2,86% respecto al ciclo anterior, con un aumento significativo en las exportaciones de subproductos como harina y aceite, mientras que se anticipa una fuerte caída del 35% en los envíos de poroto sin procesar. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) también estima un volumen de producción de 48 millones de toneladas, lo que refleja una ligera discrepancia en las proyecciones, pero ambas coinciden en que la producción será inferior a la del año pasado.

El aluvión de camiones que ha llegado a los puertos del Gran Rosario es un indicativo del dinamismo en la actividad comercial. En solo cuatro días, se registraron más de 23.000 camiones, de los cuales 16.000 transportaban soja. Este incremento es significativo, considerando que el promedio diario en semanas anteriores era de entre 3.000 y 4.000 camiones, la mayoría cargados con maíz. La congestión en los puertos es evidente, con largas colas de camiones esperando para descargar, lo que es típico en esta época del año.

Desde el punto de vista de los productores, las condiciones de la cosecha varían considerablemente según la región. En el Núcleo Norte, los rendimientos promedian 39,6 qq/ha, mientras que en el Núcleo Sur alcanzan los 40,5 qq/ha, valores que son superiores a los históricos. Sin embargo, en algunas áreas, como el norte de La Pampa y el oeste de Buenos Aires, se han reportado demoras debido a la falta de piso, aunque los rendimientos en esos lotes son igualmente alentadores, promediando 41,4 qq/ha. Por otro lado, en el sur de Santa Fe, los rendimientos han sido buenos, con cifras que oscilan entre 4.000 y 5.500 kilos por hectárea, lo que representa un 15% por encima del promedio histórico.

A medida que avanza la cosecha, es crucial monitorear la dinámica de ventas, tanto internas como externas. Actualmente, el porcentaje de soja vendida anticipadamente se sitúa en un 25,1% de la producción proyectada. Esto sugiere que, aunque el ritmo de ventas ha sido más cauteloso en comparación con campañas anteriores, se está acelerando a medida que la cosecha avanza. La incertidumbre generada por cambios recientes en el esquema de derechos de exportación también influye en la fijación de precios. Con la entrada de divisas alineada con las campañas anteriores, se espera que la situación comercial se mantenga activa en los próximos meses, lo que podría beneficiar a los productores y al mercado en general.