Las exportaciones peruanas han alcanzado un total de US$27.217 millones en el primer trimestre de 2026, lo que representa un notable crecimiento del 33,5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando se registraron US$20.389 millones. Este incremento ha sido impulsado principalmente por el aumento en los precios internacionales de los minerales, especialmente del cobre y el oro, según el Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales de la Asociación de Exportadores (CIEN-ADEX).

Los envíos tradicionales, que incluyen principalmente productos minerales, alcanzaron los US$21.832 millones, lo que equivale a un crecimiento del 43,8% y representa el 80,2% del total de las exportaciones. En contraste, las exportaciones no tradicionales, que sumaron US$5.384 millones, solo crecieron un 3,4%, lo que indica que, aunque hay un crecimiento general, la diversificación de productos aún enfrenta desafíos significativos. De los 15 sectores analizados, siete mostraron resultados negativos, destacando la caída en joyería (-81,7%) y metalmecánica (-28%).

En marzo de 2026, la situación se tornó más crítica, ya que nueve de los sectores analizados experimentaron retrocesos, con la joyería sufriendo una caída del 86,9%. Este desempeño desigual sugiere que, a pesar del crecimiento general en las exportaciones, hay sectores que requieren atención urgente para mejorar su competitividad. El presidente de Adex, César Tello Ramírez, ha instado a acelerar la agenda de reformas necesarias para reducir costos y mejorar la competitividad de la oferta peruana en el mercado internacional.

El mercado de exportaciones está altamente concentrado, con China, India y Estados Unidos representando el 61% del total exportado en el primer trimestre. Esto subraya la dependencia de Perú en estos mercados, donde la demanda de minerales sigue siendo fuerte. Sin embargo, Tello Ramírez también ha señalado que existe un amplio margen para expandir la presencia peruana en otros mercados, lo que podría ser crucial para diversificar las fuentes de ingresos del país.

A futuro, los inversores deben prestar atención a las políticas que el gobierno peruano implemente para fomentar la competitividad de sectores no tradicionales. La agroindustria, que lideró el rubro no tradicional con US$2.762 millones en exportaciones y un crecimiento del 4,9%, muestra que hay oportunidades de crecimiento en áreas más allá de los minerales. La capacidad de Perú para competir en el exterior dependerá de su habilidad para innovar y mejorar las condiciones de producción. Eventos como la reunión de trabajo entre Perú y Turquía para ampliar el acceso a nuevos mercados agrarios también serán importantes para monitorear en los próximos meses.