- El 54% de los empresarios considera que la situación económica actual es peor que hace un año.
- La evaluación del clima de negocios ha empeorado por tercera vez consecutiva, con un 54% calificándolo como 'regular'.
- El 45% de los encuestados prevé un deterioro de la economía en los próximos doce meses.
- Solo el 25% de los ejecutivos espera mejoras en la rentabilidad el próximo año, el nivel más bajo desde 2020.
- El 57% de los empresarios desaprueba la gestión del gobierno, reflejando un aumento en la insatisfacción.
- El 89% de los encuestados espera que la inflación se mantenga dentro del rango de tolerancia del Banco Central.
La última Encuesta de Expectativas Empresariales de Exante, realizada entre más de 300 ejecutivos en Uruguay, revela un panorama desalentador para el clima de negocios en el país. El 54% de los encuestados considera que la situación económica actual es peor que la del año anterior, lo que refleja un aumento en la cautela empresarial. Esta tendencia se ha consolidado en las últimas mediciones, donde la evaluación del clima de negocios ha empeorado por tercera vez consecutiva, con un 54% de los empresarios calificando la situación como 'regular'. Solo un 37% percibe el clima como 'bueno o muy bueno', lo que indica un notable descenso en el optimismo empresarial.
El contexto económico de Uruguay se caracteriza por un crecimiento moderado, con proyecciones de PIB que se sitúan por debajo del 1,5% para los próximos años. Este ajuste a la baja en las expectativas de crecimiento se ve reflejado en la percepción de los empresarios, donde el 45% anticipa un deterioro en la economía en los próximos doce meses. Además, el clima de inversiones ha vuelto a registrar un retroceso, con casi la mitad de los ejecutivos pronosticando un empeoramiento en el próximo año. Esta situación se agrava con la presión de costos y la creciente competencia, factores que los empresarios identifican como desafíos significativos.
A pesar del deterioro en el entorno macroeconómico, la evaluación sobre la situación de las propias empresas muestra un enfriamiento más moderado. Aproximadamente el 24% de los ejecutivos considera que su empresa está en mejor situación que hace un año, mientras que el 60% no espera cambios en su situación en los próximos meses. Sin embargo, el empleo presenta señales de estancamiento, con más de la mitad de las empresas sin planes de modificar sus plantillas. Este estancamiento se produce en un contexto de baja o nula creación de empleo, aunque se parte de niveles récord de ocupación en el país.
En términos de rentabilidad, solo el 25% de los ejecutivos espera mejoras en el próximo año, el nivel más bajo desde 2020. A su vez, el 87% identifica factores que afectan la competitividad, siendo los costos salariales la principal preocupación. La desaprobación de la gestión del gobierno también ha crecido, con un 57% de los empresarios expresando su descontento. Esto se traduce en un clima de incertidumbre que podría afectar las decisiones de inversión y la confianza en el mercado.
Mirando hacia el futuro, las expectativas sobre la política económica reflejan un aumento en la incertidumbre. Aunque la mayoría de los empresarios no anticipa grandes cambios, un 43% prevé un deterioro en el próximo año. Las proyecciones de inflación han mostrado una leve mejora, con el 89% de los encuestados esperando que se mantenga dentro del rango de tolerancia del Banco Central. Sin embargo, la percepción sobre la situación fiscal y el desempleo sigue siendo negativa, lo que podría influir en la confianza de los inversores y en la dinámica del mercado en Uruguay y la región.
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