Un grupo empresarial paraguayo ha recibido la autorización ambiental para construir una terminal multipropósito en Soriano, Uruguay, con una inversión que supera los US$ 150 millones. Este proyecto busca convertirse en un punto clave para las exportaciones de celulosa de Paraguay, facilitando el acceso a mercados internacionales a través del río Uruguay. La terminal permitirá el manejo de cargas tanto de buques oceánicos como de barcazas fluviales, lo que representa un avance significativo en la infraestructura portuaria de la región.

La empresa detrás de esta iniciativa es Woil, parte del grupo Zapag, que ya es un actor importante en la importación y distribución de combustibles en Paraguay. Además, el grupo ha comenzado a diversificarse hacia el sector forestal, estableciendo una alianza con empresas suecas y austriacas para crear Paracel, que se enfocará en la construcción de una planta de celulosa en la región de Concepción. Este movimiento no solo refuerza la posición de Zapag en el mercado, sino que también subraya la creciente interconexión entre Paraguay y Uruguay en términos de comercio y logística.

El proyecto en Soriano contempla un movimiento inicial de carga de celulosa de 1,3 millones de toneladas, con proyecciones de alcanzar hasta 1,8 millones de toneladas anuales. Asimismo, se estima un manejo de 900.000 metros cúbicos de combustibles renovables al año. La construcción de la terminal no solo generará más de 400 empleos calificados, sino que también se espera que las operaciones se realicen de manera continua, lo que podría transformar la dinámica comercial en la región.

Desde el ámbito político, el expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou ha manifestado su apoyo a la llegada de inversiones paraguayas en el sector portuario, destacando la importancia de que Paraguay tenga acceso al mar a través de Uruguay. Este tipo de proyectos no solo benefician a las empresas involucradas, sino que también pueden tener un impacto positivo en la economía local, al facilitar el comercio y atraer más inversiones en infraestructura.

A futuro, es crucial monitorear el avance de las obras y las autorizaciones necesarias para la construcción de la terminal. La duración estimada de las obras es de 22 meses, y el éxito del proyecto dependerá en gran medida de la implementación del emprendimiento de celulosa en Paraguay. Con la creciente inversión en infraestructura y la apertura de nuevas rutas comerciales, se espera que la región se posicione como un hub logístico clave en Sudamérica, lo que podría tener implicancias significativas para los mercados argentinos y paraguayos.