- La producción de petróleo en Perú cayó un 17.5% en mayo, aumentando la dependencia de importaciones.
- El consumo de diésel en Perú se sitúa en 145 mil barriles diarios, con un crecimiento anual del 4%.
- El GLP ha visto un aumento del 7% en su demanda, convirtiendo a Perú en el tercer mayor consumidor de la región.
- El 90% de la capacidad de almacenamiento de GLP está concentrada en Lima y Callao, lo que aumenta el riesgo de desabastecimiento.
- La caída del precio del petróleo WTI podría no ser suficiente para mantener los precios del GLP estables si se presenta un fenómeno El Niño fuerte.
La situación del mercado de combustibles en Perú se ha vuelto crítica, ya que las importaciones de gas licuado de petróleo (GLP) han alcanzado el 46% del consumo total. Esto se debe a una caída del 17.5% en la producción nacional de petróleo en mayo y a un aumento del 4% en la demanda de diésel en comparación con el año anterior. La exviceministra de Hidrocarburos, Iris Cárdenas, advirtió que el país depende cada vez más de los combustibles importados, lo que plantea serios riesgos ante la llegada del fenómeno climático El Niño, que podría afectar el suministro y, por ende, los precios de estos productos esenciales.
En el contexto actual, la producción de diésel ha disminuido de cerca de 110 mil barriles diarios en enero a 104 mil en junio, mientras que las importaciones han aumentado a aproximadamente 58 mil barriles diarios. La demanda de diésel en Perú se sitúa en 145 mil barriles diarios, con un crecimiento anual promedio del 4%. Por otro lado, el consumo de GLP ha crecido a un ritmo del 7% anual, alcanzando un promedio de 73 mil barriles diarios. Este aumento en la demanda ha llevado a que el país se convierta en el tercer mayor consumidor de GLP de la región, solo detrás de México y Brasil.
La infraestructura de almacenamiento de combustibles en Perú está siendo desbordada, con el 90% de la capacidad de almacenamiento de GLP concentrada en Lima y Callao. Esto significa que cualquier interrupción en el transporte, ya sea por fenómenos naturales como El Niño o por bloqueos en carreteras, podría resultar en un desabastecimiento significativo. La advertencia de Cárdenas sobre la necesidad de asegurar reservas estratégicas de combustibles es más relevante que nunca, ya que el país enfrenta el riesgo de un suministro insuficiente en los próximos meses.
Desde el punto de vista de los precios, la reciente caída del petróleo WTI, que ha bajado de cerca de 90 a 77 dólares por barril, ha comenzado a reflejarse en los precios internos del GLP, que se han mantenido estables en S/ 2.40 por kilo en Repsol y han disminuido a S/ 3.55 por kilo en Petroperú. Sin embargo, la posibilidad de un fenómeno El Niño fuerte podría revertir esta tendencia a la baja, lo que afectaría tanto a los consumidores de GLP envasado como a los conductores que dependen del diésel.
A futuro, es crucial monitorear la evolución del fenómeno El Niño y su impacto en la producción y distribución de combustibles. La declaración del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) sobre la posibilidad de que esta anomalía climática alcance una magnitud fuerte entre junio y septiembre de este año es un factor a tener en cuenta. Además, la necesidad de impulsar la exploración de petróleo y gas en Perú se vuelve urgente para reducir la dependencia de las importaciones y asegurar un suministro estable en el futuro. La falta de inversiones en el sector, debido a la incertidumbre regulatoria y los altos costos, podría agravar la situación si no se toman medidas inmediatas.
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