En la última cumbre de robótica en Tokio, se evidenció un cambio significativo en el liderazgo global del sector, que durante décadas estuvo en manos de Japón. Mientras que el país del sol naciente fue pionero en la creación de robots, como el famoso humanoide de Honda en 2000, hoy enfrenta la dura competencia de China, que ha logrado dominar la cadena de suministro de robótica humanoide. En la actualidad, las empresas chinas, como Unitree Robotics, están produciendo miles de humanoides a precios que rondan los 5,000 dólares, un costo que las compañías japonesas no pueden igualar debido a sus altos estándares de producción y costos operativos.

La cumbre, que se celebró el mes pasado, se centró en cómo las empresas japonesas pueden encontrar nichos en un mercado cada vez más dominado por los competidores chinos. Los inversores han instado a las compañías niponas a innovar y especializarse en áreas donde puedan competir, dado que la producción masiva y los bajos costos de los fabricantes chinos han cambiado las reglas del juego. Este fenómeno se ha visto reflejado en la creciente popularidad de los robots de Unitree, que atrajeron a un gran público en el evento, mientras que las empresas japonesas utilizaron estos robots para demostrar sus propios softwares.

La capacidad de China para producir componentes de robótica ha crecido exponencialmente. Anteriormente, los fabricantes chinos dependían de proveedores extranjeros para piezas críticas como sensores y articulaciones. Sin embargo, hoy en día, la mayoría de estos componentes son fabricados localmente, lo que ha permitido a las empresas chinas reducir costos y aumentar la velocidad de producción. Según Ming Hsun Lee, de BofA Global Research, construir un robot humanoide sin componentes chinos se ha vuelto prácticamente imposible, lo que subraya la dependencia global de la tecnología china en este sector.

A pesar de los avances en la producción de robots humanoides, la industria aún enfrenta desafíos significativos en cuanto a la aplicación práctica de estos dispositivos. Los modelos actuales no están diseñados para realizar trabajos complejos, lo que limita su utilidad en el mercado. Sin embargo, la automatización industrial, un área donde China ha establecido una clara ventaja, está en auge. En 2024, más de 2 millones de robots industriales estaban operando en fábricas chinas, superando con creces la cantidad instalada en otros países como Japón, Estados Unidos y Alemania. Esta tendencia sugiere que, aunque los humanoides aún no han alcanzado su potencial, la automatización en la industria está en pleno apogeo.

La relación entre la industria de vehículos eléctricos y la robótica también es notable. China, que se ha convertido en el mayor exportador de vehículos eléctricos, ha utilizado su infraestructura de producción para impulsar el desarrollo de robótica. Empresas que fabrican componentes para vehículos eléctricos están comenzando a diversificarse hacia la producción de humanoides, lo que podría acelerar aún más la innovación en este campo. Con más de 5 mil millones de dólares invertidos en startups de robótica en 2025, la tendencia indica que el sector está en una fase de crecimiento acelerado, con empresas como Unitree y UBTech a la vanguardia.

Mirando hacia el futuro, es crucial observar cómo las empresas japonesas y otras competidoras globales responderán a esta presión competitiva. La próxima oferta pública inicial de Unitree en la Bolsa de Shanghái, que se espera sea una de las más grandes del año, podría ser un indicador del interés y la confianza en el sector. Asimismo, la evolución de la automatización industrial y la integración de la robótica en diversas aplicaciones industriales serán factores determinantes para el futuro de la industria. Los inversores deben estar atentos a las innovaciones y cambios en la cadena de suministro que podrían alterar el panorama actual de la robótica.