La semana comenzó con un panorama alentador para el sector petrolero, tras el anuncio de un acuerdo preliminar entre Irán y Estados Unidos que podría poner fin a la guerra en Medio Oriente. Este contexto ha llevado a una caída significativa en el precio del petróleo, con el barril de Brent, referencia en Argentina, cotizando a US$ 83,60, lo que representa una baja de más del 4% respecto al cierre del viernes. Este descenso se produce en un momento crítico, ya que el precio del crudo había superado los US$ 100 por barril, generando un impacto directo en los precios de la nafta en el país.

YPF, la principal petrolera argentina, está evaluando cómo proceder con su acuerdo de precios que se implementó en abril para estabilizar los costos en los surtidores. Este acuerdo, que originalmente tenía una duración de 45 días, fue renovado hasta fines de junio, permitiendo a la empresa evitar trasladar a los consumidores el impacto de las fluctuaciones del Brent. El CEO de YPF, Horacio Marín, había asegurado que la compañía no trasladaría las subas del petróleo a los precios de venta, lo que ha sido fundamental para contener el aumento de los costos en un contexto de guerra y crisis internacional.

La situación de los precios de la nafta en Argentina ha cambiado drásticamente en los últimos años. En enero de 2021, el litro de nafta costaba alrededor de US$ 0,6, posicionando al país como uno de los más baratos de América del Sur. Sin embargo, con la llegada del gobierno de Javier Milei y la desregulación del mercado, los precios comenzaron a escalar, alcanzando un costo de US$ 1,4 por litro en las últimas semanas. Este aumento ha generado preocupación entre los consumidores y ha impactado en la inflación, que se había desacelerado en mayo y junio, pero podría verse afectada nuevamente si los precios de los combustibles continúan en aumento.

El impacto de la crisis en Medio Oriente es un factor que el gobierno argentino está monitoreando de cerca, ya que podría interrumpir la tendencia de desaceleración de la inflación. En el último mes, el rubro 'transporte' mostró un incremento contenido del 2%, inferior al 2,1% de la medición general, gracias a los aumentos en las naftas que se habían mantenido en suspenso. Esto ha proporcionado un alivio temporal a los costos logísticos, beneficiando a los fabricantes de productos de consumo masivo. Sin embargo, la presión sobre los precios de la nafta podría reavivar la inflación si la situación geopolítica no se estabiliza.

En cuanto a la perspectiva futura, YPF ha indicado que, si la tendencia de baja en los precios del petróleo se mantiene, podría salir más rápidamente del acuerdo de estabilización y eventualmente reducir los precios en los surtidores. Sin embargo, esto no será inmediato, ya que la compañía busca recuperar las subas que no se aplicaron durante el periodo de estabilización. La situación se mantendrá bajo vigilancia, y se espera que el acuerdo entre Irán y Estados Unidos se formalice el viernes en Ginebra, lo que podría tener repercusiones adicionales en el mercado del petróleo y, por ende, en los precios de los combustibles en Argentina.