Las exportaciones manufactureras de Perú han comenzado el 2026 con un desempeño negativo, reportando un total de US$ 2,497 millones hasta abril, lo que representa una caída del 1.9% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este descenso es preocupante, ya que refleja la pérdida de dinamismo en un sector crucial para la economía peruana, que es fundamental para la generación de empleo y valor agregado. La Asociación de Exportadores (ADEX) ha señalado que cinco de los siete sectores manufactureros han registrado contracciones, lo que indica un panorama complicado para la industria nacional.

El sector químico se ha destacado como el principal motor de las manufacturas peruanas, alcanzando exportaciones por US$ 868.6 millones, lo que representa un crecimiento del 8.2% respecto al año anterior. Este crecimiento se debe a la demanda de productos como lacas colorantes y ácido sulfúrico, principalmente dirigidos a mercados como Chile y Estados Unidos. Por otro lado, la siderometalurgia también mostró un desempeño positivo, con envíos por US$ 751.4 millones y un incremento del 4.8%, impulsado por productos como alambre de cobre y zinc.

Sin embargo, la situación es alarmante para otros sectores. Las confecciones, por ejemplo, experimentaron una contracción del 7.6%, con exportaciones que sumaron US$ 370.4 millones, mientras que el sector textil también cerró en negativo, aunque con una caída más moderada del 0.7%. Las mayores caídas se observaron en la metalmecánica, que retrocedió un 23.3%, y en la joyería, que sufrió un desplome del 77.2%. Estos datos revelan que la industria peruana enfrenta serios desafíos, exacerbados por factores externos como los aranceles impuestos por Estados Unidos y el aumento de costos logísticos.

La ADEX ha advertido que estos factores externos, incluyendo las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, están impactando directamente en los costos de los combustibles y el transporte marítimo internacional. Esto ha reducido la competitividad de las empresas exportadoras peruanas, limitando su capacidad para ganar participación en mercados internacionales. A pesar de la contracción, las manufacturas peruanas lograron llegar a 131 mercados entre enero y abril, con Estados Unidos, Chile y Colombia concentrando el 57.2% de los despachos totales.

De cara al futuro, la recuperación de la competitividad en el sector manufacturero será un reto crucial. Los sectores químico y siderometalúrgico han demostrado que aún existen nichos con capacidad de crecimiento, pero el resto de la industria deberá adaptarse a un entorno internacional cada vez más exigente. Los próximos meses serán clave para observar si se implementan estrategias efectivas que permitan a la industria peruana recuperarse y mejorar su posición en el mercado global.