El riesgo país de Argentina ha mostrado una notable disminución, alcanzando los 461 puntos básicos este jueves 11 de junio. Este nivel es el más bajo desde 2018 y representa una mejora significativa en comparación con los niveles que se registraban hace un año. La caída del riesgo país se ha visto acompañada por un aumento en los precios de los bonos soberanos en dólares, que han escalado hasta niveles cercanos al 4%, destacándose el Global 2035 y el Global 2046 con rendimientos de 3,1% y 2,8%, respectivamente, en el mercado de Wall Street.

La mejora en el riesgo país no se atribuye a un único factor, sino que es el resultado de una combinación de elementos. Según el economista Leonardo Anzalone, el mercado valora positivamente la acumulación de reservas del Banco Central, así como las recientes mejoras en la calificación crediticia de Argentina por parte de agencias internacionales como Fitch y S&P. Esta semana, S&P elevó la calificación de Argentina de CCC+ a B-, destacando la reducción de vulnerabilidades macroeconómicas y una mayor capacidad para afrontar los vencimientos de deuda en 2026 y 2027. Esta mejora en la calificación es un indicativo de que el perfil financiero del país se ha fortalecido en comparación con el año anterior.

A pesar de estas mejoras, Anzalone advierte que aún es prematuro hablar de una normalización completa de la situación financiera del país. Un riesgo país en torno a 500 puntos sigue siendo elevado en comparación con los estándares internacionales. El desafío radica en mantener esta tendencia positiva cuando se agote la oferta extraordinaria de dólares provenientes de la cosecha y se acerque el calendario electoral. La percepción del mercado ha cambiado, pasando de discutir la probabilidad de un evento de crédito a considerar cuándo Argentina podría volver a financiarse de manera más normal en los mercados internacionales.

El impacto de la mejora en la calificación crediticia también se refleja en el costo de financiamiento para el país. Andrés Reschini de F2 Soluciones señala que un menor riesgo país permite que los activos locales ofrezcan retornos más bajos, lo que a su vez tiene un efecto positivo en las valuaciones y en la rentabilidad de más proyectos. Sin embargo, Reschini también enfatiza que el riesgo país sigue siendo relativamente alto en términos comparativos, lo que indica que el camino hacia una estabilidad financiera completa aún está por recorrer.

Mirando hacia el futuro, se espera que la mejora en la calificación crediticia de S&P pueda abrir la puerta a una reducción gradual en el costo de financiamiento, beneficiando tanto al crédito público como al acceso a capitales para las empresas privadas. Ignacio Morales de Wise Capital menciona que esta mejora refleja una menor percepción de riesgo sobre la capacidad de pago del país y representa un respaldo internacional al programa fiscal y monetario del gobierno. Sin embargo, S&P también advirtió sobre los riesgos persistentes, como las reservas netas negativas y la inflación que supera el ritmo de depreciación cambiaria, lo que podría generar tensiones en el horizonte político de cara a las elecciones de octubre de 2027.