- La actividad económica excluyendo el sector primario se encuentra levemente por debajo de los niveles de febrero de 2025.
- El sector primario creció un 12,8% en el primer trimestre de 2026, impulsado por una cosecha récord.
- Los salarios del sector privado registrado cayeron un 4,5% en poder adquisitivo desde septiembre de 2025 hasta marzo de 2026.
- La inflación se redujo al 2,6% en abril, alineándose con las expectativas de los analistas.
- Las exportaciones alcanzaron un récord histórico en abril, con un incremento del 33,6% interanual.
- El Banco Central compró más de 10.000 millones de dólares en lo que va del año, fortaleciendo las reservas internacionales.
La economía argentina muestra signos de estabilización tras un periodo de desaceleración marcado por la caída del salario real y la alta inflación. En marzo de 2026, la actividad económica, excluyendo el sector primario, se encontraba levemente por debajo de los niveles de febrero de 2025. Sin embargo, el sector primario, impulsado por una cosecha récord y un aumento en la producción de petróleo, creció un 12,8% en el mismo periodo. Esta divergencia entre el sector primario y el resto de la economía ha generado un debate sobre la salud económica del país y su capacidad para salir del letargo.
A lo largo de los últimos meses, la economía ha alternado entre subas y bajas, pero algunos indicadores sugieren que podría haber un cambio de tendencia. La disminución de las tasas de interés, que habían permanecido elevadas y volátiles, ha comenzado a generar un leve crecimiento en el crédito en pesos, lo que podría contribuir a la reactivación de sectores rezagados como la construcción y el comercio. Aunque el crédito en dólares se ha mantenido en expansión, la situación del crédito en pesos es crucial para la recuperación del consumo y la inversión en el país.
La caída del salario real ha sido un factor determinante en la desaceleración del consumo. Desde septiembre de 2025 hasta marzo de 2026, los salarios del sector privado registrado perdieron un 4,5% de su poder adquisitivo, mientras que en el sector público la caída fue aún más pronunciada, acumulando un 18,2% desde noviembre de 2023. Sin embargo, la inflación parece estar comenzando a estabilizarse, con una disminución al 2,6% en abril, alineándose con las expectativas de los analistas. Si esta tendencia continúa, podría haber un leve repunte en el salario real, lo que a su vez podría impulsar el consumo.
El sector público también ha comenzado a ajustar su gasto, lo que ha permitido una leve recuperación en la recaudación tributaria. En mayo, se observó un aumento en la recaudación en términos reales, lo que podría facilitar un mayor gasto en infraestructura y otros sectores clave. Las exportaciones, que alcanzaron un récord histórico en abril con un incremento del 33,6% interanual, se perfilan como un motor importante para la economía, mientras que el consumo interno podría recuperarse más lentamente.
A medida que se acercan las elecciones de 2027, las expectativas sobre la continuidad de las políticas económicas jugarán un papel crucial en la recuperación económica. La reciente compra de más de 10.000 millones de dólares por parte del Banco Central ha fortalecido las reservas internacionales, aunque aún son bajas en términos netos. La gestión de la deuda y la necesidad de evitar grandes vencimientos antes de las elecciones también serán factores a monitorear en los próximos meses. La situación en Brasil, el principal socio comercial de Argentina, también influirá en la dinámica económica regional y en las decisiones de inversión.
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