La Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) se prepara para su 29° Encuentro Anual, que se llevará a cabo el 7 y 8 de junio. Este evento se centrará en temas cruciales como la educación, la demografía, la productividad y el desarrollo, sin entrar en discusiones coyunturales. Con el título "Lo esencial ¡ahora! El desafío de liderar empresas humanas y productivas", se busca analizar el papel del empresario en la construcción del bien común y en la nueva realidad laboral que enfrenta Argentina.

Uno de los paneles destacados abordará la inteligencia artificial (IA), el trabajo y la necesidad de poner a la persona en el centro del debate. Esta temática se alinea con la reciente encíclica "Magnifica Humanitas" del Papa León XIV, que enfatiza la dignidad humana en el contexto laboral. Alejandra Ferraro, presidenta del encuentro y directora global de Recursos Humanos de Accenture, y Víctor Valle, presidente de ACDE, han señalado que la IA puede desplazar ciertos puestos de trabajo, pero también generará nuevas oportunidades. Un estudio del Foro Económico Mundial estima que se crearán 174 millones de nuevos empleos, mientras que 93 millones serán eliminados, lo que sugiere un balance positivo en el crecimiento neto de empleo.

La preocupación por el impacto de la IA en el primer empleo es palpable, especialmente en un contexto donde se están creando menos puestos junior en Estados Unidos. Sin embargo, Ferraro argumenta que en Argentina, las empresas siguen contratando jóvenes profesionales, aunque a un ritmo más moderado. Valle complementa esta visión, afirmando que la prudencia de los empresarios argentinos, que tienden a contratar lo mínimo necesario, puede ser una ventaja en este contexto. La IA tiene el potencial de optimizar procesos y mejorar la productividad, lo que podría traducirse en mejores salarios y condiciones laborales.

El mensaje que ACDE quiere transmitir es que la productividad no debe ser el único objetivo de las empresas. Valle enfatiza que la rentabilidad es importante, pero que las empresas deben contribuir al bien común y ser comunidades de vida. En Argentina, donde el PIB per cápita es inferior al de otros países, la tecnología puede ser un aliado para incrementar la productividad y, por ende, mejorar la calidad de vida de los trabajadores. La discusión sobre la eficiencia y la productividad es crucial, especialmente en un país que enfrenta desafíos económicos significativos.

Los empresarios argentinos están llamados a salir de la lógica del pasado, donde cada uno cuidaba su propio "metro cuadrado". Ferraro y Valle coinciden en que el coraje es fundamental para enfrentar los retos actuales. La previsibilidad y la continuidad en los proyectos son elementos clave para atraer inversión extranjera. Los inversores buscan estabilidad y un entorno que les permita planificar a largo plazo. La Argentina tiene un gran potencial, pero es necesario que los líderes empresariales adopten un enfoque más colaborativo y menos individualista para aprovechar las oportunidades que se presentan en el contexto global actual.