- El Gobierno planea licitar 9.000 kilómetros de rutas nacionales en tres meses.
- El 70% de las rutas nacionales están en condiciones regulares o malas, afectando la conectividad.
- La rehabilitación de rutas permitirá la implementación de nuevas tarifas de peaje, generando ingresos adicionales.
- Se han comenzado trabajos en 741 kilómetros de rutas desde el inicio de 2026.
- El impacto en el empleo será limitado, con un efecto multiplicador de 3 a 4 empleos indirectos por cada empleo directo en construcción.
- Las adjudicaciones de nuevas concesiones se esperan para julio y agosto, acelerando la rehabilitación de la red vial.
El Gobierno argentino ha anunciado su intención de licitar aproximadamente 9.000 kilómetros de rutas nacionales en los próximos tres meses, como parte de un esfuerzo por revitalizar la economía y generar empleo a través de la obra pública financiada por el sector privado. Esta iniciativa surge tras un prolongado parate de 30 meses en la construcción, que ha dejado alrededor del 70% de las rutas nacionales en condiciones regulares o malas, según datos del sector de la construcción. La inversión en infraestructura vial es vista como una medida crucial para mejorar la conectividad y facilitar el transporte de mercancías, lo que podría tener un efecto positivo en la actividad económica del país.
El deterioro de la red vial ha sido significativo, con un ajuste de 7.400 millones de dólares en el sector. Desde el inicio de 2026, se han comenzado a realizar trabajos en 741 kilómetros de rutas, incluyendo las rutas 12, 14, 117, 135, A-035 y la 174, que abarcan provincias clave como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes. La rehabilitación de estas vías es esencial para garantizar condiciones óptimas de circulación, lo que a su vez permitirá la implementación de nuevas tarifas de peaje en los tramos rehabilitados, generando ingresos adicionales para el Estado y los concesionarios.
La primera etapa de este proceso de concesiones, conocida como la Etapa I de la Red Federal de Concesiones viales, ha permitido que el grupo José Cartellone rehabilite 203 kilómetros entre Zárate y Gualeguaychú. Sin embargo, los expertos advierten que, aunque la inversión en rutas es importante, no cambiará la lógica de la construcción ni la obra pública tradicional. Ricardo Delgado, presidente de Analytica Consultora, señala que el impacto en el empleo será limitado, ya que por cada puesto de trabajo directo en la construcción, se generan entre tres y cuatro empleos indirectos.
La Dirección Nacional de Vialidad está trabajando en la adjudicación de nuevas concesiones, que incluirán tramos significativos como el "Tramo Sur - Atlántico - Acceso Sur", que abarca 1.325,17 kilómetros de rutas nacionales, y el "Tramo Pampa", que comprende 546,65 kilómetros de la RN 5. Estos tramos son cruciales para mejorar la infraestructura de transporte en el país, pero el desafío será garantizar que las obras se realicen de manera eficiente y dentro de los plazos establecidos. Además, se espera que las adjudicaciones de la Etapa III se realicen entre julio y agosto, lo que podría acelerar aún más el proceso de rehabilitación de la red vial.
A medida que se avanza en la licitación y adjudicación de estos proyectos, es fundamental monitorear el progreso de las obras y su impacto en la economía. La mejora de la infraestructura vial no solo facilitará el transporte de mercancías, sino que también podría atraer inversiones en otros sectores, como el comercio y la industria. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la recuperación económica no será instantánea y que se necesitará un enfoque sostenido para garantizar que los beneficios de estas inversiones se materialicen en el corto y mediano plazo.
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