Guyana se ha consolidado como uno de los principales exportadores de petróleo a nivel global en solo siete años, alcanzando una capacidad de producción cercana a 1 millón de barriles por día (bpd). Este crecimiento se ha visto impulsado por la explotación del bloque Stabroek por parte de ExxonMobil, que comenzó en 2019. Desde entonces, la economía de Guyana ha cuadruplicado su tamaño, gracias a los ingresos generados por el petróleo, que han fortalecido significativamente las arcas del estado y el Producto Interno Bruto (PIB) del país.

La guerra en Irán ha elevado los precios internacionales del petróleo, lo que ha llevado a los compradores a buscar fuentes de crudo fuera de la región del Medio Oriente. Esto ha beneficiado a Guyana, que, a pesar de ser uno de los países más pobres de América del Sur con menos de un millón de habitantes, está en camino de convertirse en un jugador clave en el mapa energético global. La producción de petróleo en Guyana se espera que aumente a 1.7 millones de bpd para 2030, gracias a varios proyectos en desarrollo, incluyendo Uaru, Whiptail y Hammerhead.

ExxonMobil ha invertido más de 60 mil millones de dólares en el desarrollo de siete proyectos aprobados por el gobierno en el bloque Stabroek, y se espera que la compañía recupere su inversión pronto. Esto permitirá que la participación de Guyana en las ganancias del petróleo aumente del 12.5% actual al 50%. Este cambio podría transformar la economía del país, siempre y cuando logre evitar la maldición de los recursos, un fenómeno común en naciones ricas en recursos naturales que no logran capitalizar adecuadamente sus riquezas.

A medida que la producción de petróleo de Guyana se expande, el país también busca aumentar el contenido local en las actividades relacionadas con el petróleo, abarcando sectores como la hostelería y otros servicios. Además, la reciente inestabilidad en el estrecho de Ormuz ha llevado a una reevaluación de las rutas de suministro de energía, haciendo que los compradores consideren a Guyana y otros productores de América como fuentes más confiables de petróleo.

En el primer semestre de 2026, se estima que el gobierno de Guyana recibirá 4.3 mil millones de dólares en ingresos por petróleo, lo que representa un aumento del 67% en comparación con 2025. La situación actual en los mercados energéticos internacionales, junto con el desarrollo de nuevas infraestructuras y proyectos, posiciona a Guyana como un actor clave en el suministro de energía en un mundo que busca diversificar sus fuentes de petróleo y gas.