La producción de petróleo en Guyana ha alcanzado un promedio de 903,000 barriles por día (bpd) en abril de 2026, consolidándose como el tercer mayor productor de petróleo en América del Sur, detrás de Venezuela y por delante de Argentina. Este notable crecimiento se debe a las más de 35 descubrimientos de petróleo realizados por ExxonMobil en el bloque Stabroek desde 2015. La producción está cerca de los niveles récord, lo que representa un cambio significativo para un país que, hace una década, era considerado uno de los más pobres de la región.

Desde que comenzó la explotación petrolera, Guyana ha experimentado un crecimiento económico sin precedentes, convirtiéndose en el undécimo país más rico del mundo en términos de PIB per cápita. Sin embargo, este auge también ha generado preocupaciones sobre la llamada "maldición del petróleo", un fenómeno que ha llevado a otros países, como Venezuela, a enfrentar crisis económicas y políticas severas. La dependencia excesiva de los ingresos petroleros puede resultar en corrupción, desigualdad y conflictos sociales, lo que plantea un desafío para la estabilidad futura de Guyana.

El presidente Dr. Mohamed Irfaan Ali ha implementado estrategias para mitigar estos riesgos, incluyendo la creación del Fondo de Recursos Naturales en 2019, que busca preservar la riqueza generada por el petróleo. Este fondo, que alcanzó los 4.1 mil millones de dólares a finales de abril de 2026, tiene como objetivo proteger los ingresos del gobierno y asegurar que los beneficios del petróleo se distribuyan de manera equitativa entre la población. Además, se han puesto en marcha programas de infraestructura y diversificación económica para reducir la dependencia del petróleo.

Con los precios del petróleo en aumento, que superaron los 127 dólares por barril debido a la inestabilidad en el Medio Oriente, se espera que Guyana continúe atrayendo inversiones extranjeras significativas. ExxonMobil y sus socios, Chevron y CNOOC, están ampliando sus operaciones en el bloque Stabroek, donde se han descubierto 11 mil millones de barriles de petróleo. Esta expansión podría llevar la producción a 2.2 millones de bpd para 2030, convirtiendo a Guyana en uno de los principales proveedores de petróleo a nivel mundial.

Para los inversores, el crecimiento de la industria petrolera en Guyana representa tanto oportunidades como riesgos. La creciente producción y los altos precios del petróleo pueden traducirse en ingresos fiscales significativos, pero la gestión de estos recursos será crucial para evitar los problemas que han afectado a otros países ricos en petróleo. A medida que el país avanza hacia el futuro, será importante monitorear la implementación de las políticas de gobernanza y la estabilidad política, especialmente en un contexto donde la corrupción y la desigualdad son preocupaciones persistentes.