El precio internacional del cobre alcanzó un máximo histórico de US$ 6.11 por libra a finales de mayo, impulsado por la escasez global y la creciente demanda derivada de la transición energética. Sin embargo, a pesar de este aumento en los precios, la producción minera en Perú no logra despegar como se esperaba. Según el Ministerio de Energía y Minas (Minem), la extracción de cobre en el primer trimestre de 2026 fue de 688,214 toneladas métricas finas, un incremento del 3.3% en comparación con el mismo período del año anterior, pero aún insuficiente para desbloquear nuevos proyectos mineros que podrían potenciar la economía del país.

A pesar de que Perú posee aproximadamente el 12% de las reservas de cobre del mundo, la falta de avance en la cartera de proyectos mineros es preocupante. Durante el XVI Simposio Internacional de Minería en Lima, se destacó que de los 65 proyectos mineros que suman US$ 64,000 millones, casi 50 de ellos, que representan US$ 45,000 millones, están estancados. Solo un tercio de estos proyectos se encuentra cerca de iniciar la fase de construcción, lo que plantea un panorama desalentador para el sector minero peruano.

En contraste, la producción de oro en Perú ha mostrado un desempeño aún más débil. En el primer trimestre de 2026, la extracción de oro cayó un 3.4%, acumulando 24.7 millones de gramos finos. A pesar de que el precio del oro se mantuvo en niveles altos, alcanzando US$ 4,602 por onza troy, la minería informal y la ilegal han capturado gran parte de esta bonanza, lo que limita el beneficio para las empresas formales. La analista de Scotiabank, Katherine Salazar, proyecta que la producción de oro podría caer un 1% para finales de 2026, a pesar de la apertura de la mina San Gabriel, debido a la continua presión de la minería ilegal.

Las implicancias de este estancamiento son significativas. Si la producción de cobre se mantiene en niveles similares a los de 2025, Perú podría consolidarse en el tercer lugar mundial en producción de cobre, tras ser desplazado por el Congo en 2023. Esto no solo afecta la posición del país en el mercado global, sino que también tiene repercusiones en la economía local, que depende en gran medida de los ingresos generados por la minería. La falta de nuevos proyectos podría resultar en una menor inversión extranjera y un estancamiento en la creación de empleos en el sector.

De cara al futuro, es crucial observar cómo el gobierno peruano abordará los obstáculos burocráticos que han mantenido estancados a muchos proyectos mineros. La presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), Julia Torreblanca, ha señalado que el Ministerio de Economía y Finanzas ha convocado a mesas técnicas para discutir la agilización de permisos, pero hasta ahora no se han visto avances significativos. La situación actual sugiere que, sin un cambio en la política minera, el Perú podría perder una oportunidad valiosa para capitalizar el auge de los precios de los metales en el mercado internacional.