La industria del arándano en Perú está en plena transformación, con proyecciones que indican que entre el 60% y el 70% de la producción nacional se orientará hacia el segmento premium para el año 2030. Esta estimación proviene de Fall Creek, una empresa estadounidense especializada en genética y viveros, que destaca la importancia de la reconversión varietal y la búsqueda de mayores retornos para los productores. Julio Zavala, gerente general de Fall Creek Perú, enfatiza que el éxito del sector dependerá de la combinación de genética adecuada, condiciones productivas óptimas y un manejo agronómico técnico efectivo.

En la actualidad, el mercado de arándanos premium está en auge, impulsado por un crecimiento sostenido en el consumo de frutas de alta calidad. En Estados Unidos, el segmento de arándanos premium crece entre un 7% y un 8% anual, mientras que en Europa se registran tasas de crecimiento de doble dígito. Esta tendencia se traduce en una demanda creciente por variedades que ofrezcan no solo productividad, sino también atributos diferenciados como mayor firmeza, mejor sabor y calibres superiores, lo que representa una oportunidad significativa para los productores peruanos.

La reconversión varietal está en marcha, con alrededor de 10,000 hectáreas actualmente cultivadas con variedades tradicionales como Ventura y Biloxi que se están transformando. Las nuevas genéticas, como Sekoya Pop y Apex, están liderando este cambio, permitiendo alcanzar calibres superiores a los 18 y 20 milímetros, así como rendimientos que superan las 30 toneladas por hectárea. Este avance no solo mejora la calidad del producto, sino que también permite a los exportadores acceder a mercados diferenciados y obtener precios más altos.

En términos de exportaciones, Perú actualmente dirige cerca del 50% de sus arándanos a Estados Unidos, mientras que Europa representa aproximadamente el 30% y China el 15%. Además, el sector agroexportador está explorando la apertura de nuevos mercados, como Japón y Corea del Sur, lo que podría diversificar aún más sus exportaciones y reducir la dependencia de los mercados tradicionales. Esta diversificación es crucial, especialmente en un contexto donde la competencia global en el sector de frutas premium se intensifica.

A futuro, el sector de arándanos en Perú se enfrenta a varios desafíos y oportunidades. La reconversión varietal y la mejora en la genética son pasos fundamentales para asegurar la competitividad en un mercado global. Los productores deberán estar atentos a las tendencias de consumo y a la evolución de los mercados internacionales, especialmente en Asia, donde la demanda de productos premium está en aumento. La capacidad de adaptarse a estas tendencias será clave para el éxito a largo plazo de la industria del arándano en Perú.