En el reciente debate técnico de 2026, el representante de Juntos por el Perú, César Guarniz Vigo, presentó una serie de propuestas centradas en la agricultura familiar, destacando la necesidad de un cambio en el modelo agropecuario del país. Guarniz criticó el actual enfoque que favorece a la agroexportación, dejando de lado a los pequeños productores que, según él, son fundamentales para la seguridad alimentaria del Perú. En su intervención, enfatizó que "si el campo no produce, las ciudades no comen", subrayando la importancia de fortalecer la agricultura familiar como pilar de la alimentación nacional.

Uno de los puntos centrales de su propuesta fue la creación de un Fondo Nacional del Agua, que busca garantizar la soberanía y seguridad hídrica en el país. Guarniz planteó la necesidad de implementar un programa nacional que colabore con organizaciones de usuarios de agua y juntas de agua, así como la construcción de presas altoandinas y la instalación de pozos tubulares para mitigar los efectos de las sequías. En este contexto, mencionó que el Perú enfrenta una brecha de más de S/14.000 millones en infraestructura de riego, con más del 60% de esta infraestructura sin revestimiento adecuado, lo que pone en riesgo la producción agrícola.

En el ámbito financiero, la propuesta de Juntos por el Perú incluye la creación de un Banco de Desarrollo Agropecuario, destinado a pequeños productores, con la meta de alcanzar a un millón de agricultores en los primeros cien días de gobierno. Además, se plantean políticas de dinamización de mercados y compras públicas, así como un enfoque específico hacia las mujeres rurales, con un financiamiento de hasta S/100 millones. Estas medidas buscan no solo mejorar la producción, sino también fomentar la inclusión social y económica de los sectores más vulnerables del agro.

Guarniz también abogó por la industrialización del sector agrario, proponiendo la construcción de una planta de urea y el aprovechamiento de los fosfatos de Bayóvar, así como la creación de centros de acopio y transformación. Esto se complementaría con una reforma del Ministerio de Agricultura y Riego (Midagri) para que esté más enfocado en las necesidades de los pequeños productores. En cuanto al aspecto ambiental, Guarniz hizo hincapié en la derogación de la llamada "ley antiforestal", que, según él, ha contribuido a la deforestación y al avance de la minería ilegal en la Amazonía, afectando gravemente el medio ambiente y la calidad de vida de los agricultores.

Las propuestas de Juntos por el Perú llegan en un momento crítico para el sector agropecuario, que ha enfrentado desafíos significativos en los últimos años, incluyendo la reducción en la compra de fertilizantes y el impacto del fenómeno de El Niño. Para los inversores, estas iniciativas podrían representar una oportunidad para evaluar el potencial de crecimiento en el sector agropecuario, especialmente si se implementan políticas que favorezcan a los pequeños productores y se aborden las necesidades de infraestructura y financiamiento. A futuro, será crucial monitorear cómo se desarrollan estas propuestas y su impacto en la producción agrícola y en la economía en general, especialmente en el contexto de las elecciones y la formación de un nuevo gobierno.