Textil del Valle, uno de los principales exportadores de prendas de vestir de Perú, está atravesando un 2026 complicado tras años de crecimiento sostenido. La empresa ha reportado una caída cercana al 10% en sus exportaciones durante el primer trimestre, un retroceso que se alinea con la tendencia general del sector, donde las exportaciones peruanas de confecciones han disminuido un 9%. Este cambio se produce en un contexto donde el 65% de sus ventas se dirigen al mercado estadounidense, que ha mostrado signos de cautela ante la incertidumbre económica y política actual.

El gerente general de Textil del Valle, Juan José Córdova, ha señalado que las marcas en Estados Unidos están ajustando sus pedidos debido a la incertidumbre generada por la implementación de nuevos aranceles y el impacto del conflicto entre Irán e Israel, que ha afectado los precios del petróleo. Además, el precio internacional del algodón ha aumentado un 27% en el último año, lo que ha encarecido los costos de producción. Las exportaciones de prendas de algodón hacia EE.UU. han caído un 13%, mientras que los productos sintéticos han retrocedido alrededor de un 5%. Esta situación ha llevado a la empresa a replantear su estrategia comercial y operativa.

A pesar de estos desafíos, Textil del Valle ha logrado posicionarse como la tercera mayor exportadora del sector en Perú durante el primer bimestre de 2026, con envíos por US$ 10.5 millones. La compañía ha pasado de exportar US$ 60.3 millones en 2023 a US$ 84.1 millones en 2025, lo que refleja un crecimiento significativo en años anteriores. Sin embargo, la caída actual en las exportaciones indica que la empresa debe adaptarse rápidamente a un entorno cambiante. Para mitigar el impacto de la desaceleración, Textil del Valle está enfocándose en la eficiencia operativa y la diversificación de su portafolio de productos.

La empresa está ampliando su oferta hacia prendas fabricadas con fibras sintéticas como nylon y tencel, alineándose con las tendencias de consumo en Estados Unidos, donde actualmente el mercado consume un 50% de fibras naturales y un 50% de fibras sintéticas. Esta estrategia busca no solo mantener la competitividad en el mercado estadounidense, sino también abrir nuevas oportunidades comerciales con marcas internacionales, incluyendo a Arc’teryx. Hasta el momento, alrededor del 80% de las órdenes de compra para 2026 ya han sido colocadas, lo que proporciona cierta estabilidad operativa para el año.

En paralelo, Textil del Valle ha realizado inversiones significativas en su capacidad operativa, ampliando su planta en Chincha en un 30% y aumentando su producción en 200,000 prendas adicionales por mes. La incorporación de tecnología de automatización e inteligencia artificial en sus procesos de producción también es un paso hacia la modernización de sus operaciones. Además, la empresa planea desarrollar un pasaporte digital para sus prendas, mejorando la trazabilidad y transparencia de su producción, lo que podría ser clave para cumplir con las normativas europeas previstas para 2027. Este enfoque proactivo podría ayudar a la empresa a adaptarse a un entorno de mercado en constante cambio y a mejorar su competitividad a largo plazo.