Las ventas de viviendas en Lima Norte y Lima Este han experimentado un notable crecimiento en el primer trimestre de 2026, alcanzando un total de 7,943 unidades colocadas. Este incremento se debe principalmente a la demanda de Vivienda de Interés Social (VIS), que representa cerca del 68% de las ventas. En particular, Lima Este ha mostrado un aumento significativo, con un crecimiento cercano al 60% en comparación con el mismo periodo del año anterior, impulsado por distritos como San Juan de Lurigancho, donde las ventas se elevaron de 95 a 151 unidades.

El dinamismo en estas zonas se ha visto favorecido por la planificación urbana y la accesibilidad de precios. En Lima Norte, las ventas pasaron de 244 a 293 unidades, lo que representa un crecimiento del 20%. Distritos como Independencia y Carabayllo han sido claves en este aumento, con incrementos en las colocaciones de 77 a 107 y de 50 a 77 unidades, respectivamente. Este cambio en la dinámica del mercado inmobiliario resalta la importancia de las periferias de Lima, que están ganando protagonismo frente a las zonas más tradicionales de la capital.

A pesar de este crecimiento, el liderazgo en el mercado inmobiliario sigue concentrado en áreas como Lima Moderna, que vendió 3,219 unidades en el primer trimestre, casi la mitad del total. Lima Top y Lima Centro también se mantienen fuertes, con 2,007 y 1,424 unidades vendidas, respectivamente. Esto indica que, aunque Lima Norte y Lima Este están en una fase de expansión, todavía tienen un camino por recorrer para alcanzar a las zonas más consolidadas del mercado.

El perfil del comprador en estas áreas muestra una tendencia hacia unidades más compactas, con un 70% de las ventas dirigidas a hogares de uno y dos habitantes. La mayoría de las viviendas vendidas son de dos y tres dormitorios, lo que representa aproximadamente el 78% del total. Este cambio en la demanda refleja una preferencia por espacios más eficientes, lo que podría influir en las decisiones de desarrollo futuro de los proyectos inmobiliarios.

En cuanto a los desafíos, el costo de construcción y la coyuntura económica son factores que podrían afectar el ritmo de expansión en estas zonas. La incertidumbre política también ha introducido volatilidad en el tipo de cambio, lo que podría tener un impacto gradual en las tasas de interés y, por ende, en la capacidad de financiamiento de los compradores. Sin embargo, hasta ahora, tanto las tasas como los precios se han mantenido relativamente estables, lo que podría favorecer la continuidad del crecimiento en el sector.

A futuro, es importante monitorear la evolución de la demanda en estas áreas, especialmente con la aprobación de nuevos planes de desarrollo urbano que podrían facilitar la construcción de proyectos a mayor escala. La reducción en el tiempo estimado para agotar el stock a 17 meses, desde niveles de hasta 22 meses, también sugiere un mercado más dinámico que podría atraer a más inversores en el corto plazo.