The Coca-Cola Company ha iniciado un proceso legal contra la Orquesta Amaya Hnos S.R.L. y un ciudadano peruano, Juan Manuel Mendoza Pérez, ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi). La multinacional estadounidense alega que la orquesta ha utilizado signos gráficos que son similares a su icónica marca COCA-COLA, lo que podría generar confusión entre los consumidores y diluir la identidad de su marca. Este conflicto se remonta al 7 de marzo de 2025, cuando Coca-Cola presentó la denuncia, argumentando que la orquesta, dedicada a servicios musicales, estaba infringiendo sus derechos de propiedad industrial al utilizar elementos visuales que evocan su marca registrada.

El caso ha puesto en evidencia la lucha constante entre las grandes marcas y los pequeños emprendedores por proteger su identidad en el mercado. Coca-Cola, que ha estado operando en Perú desde 1936 y cuenta con una sólida red de distribución, sostiene que la orquesta ha reproducido características distintivas de su marca, como la tipografía y la famosa franja ondulada. La empresa argumenta que este uso indebido podría afectar su posicionamiento en el mercado, dado que COCA-COLA es considerada una marca notoriamente conocida en el país. En 2023, el sistema Coca-Cola contribuyó con aproximadamente S/ 7,420 millones a la economía peruana, lo que representa alrededor del 0.7% del PBI nacional.

Por su parte, la Orquesta Amaya Hnos S.R.L. ha rechazado las acusaciones, defendiendo la legitimidad de su marca registrada para actividades artísticas y de entretenimiento. La orquesta argumenta que opera en un sector completamente diferente y que su uso de elementos gráficos no debería ser considerado como una infracción. En este sentido, el caso plantea una cuestión legal interesante sobre el equilibrio entre la protección de marcas notorias y el derecho de los emprendedores a utilizar signos distintivos en sus respectivos campos.

El proceso legal ha avanzado, pero Coca-Cola ha enfrentado reveses en su intento por obtener una medida cautelar que detenga el uso del signo cuestionado. El 5 de junio de 2025, la Comisión de Signos Distintivos de Indecopi rechazó la solicitud de la multinacional, argumentando que no había suficientes pruebas para justificar una intervención inmediata. Este fallo fue confirmado por el Tribunal de Indecopi el 7 de enero de 2026, lo que significa que, por el momento, la orquesta puede continuar utilizando su marca mientras se resuelve el fondo del caso.

Para los inversores y analistas, este conflicto es un recordatorio de la importancia de la protección de la propiedad intelectual en un mercado cada vez más competitivo. A medida que el caso avanza, será crucial observar cómo se desarrollan las audiencias y qué impacto podría tener en la percepción de la marca Coca-Cola en Perú y en toda la región. Con la orquesta defendiendo su derecho a operar sin confusión, el desenlace de este caso podría sentar un precedente sobre cómo se manejan las disputas de marcas en el futuro, especialmente en un mercado donde la identidad de marca es fundamental para el éxito comercial.