En un reciente análisis, Moody's ha señalado que Perú enfrenta un creciente riesgo de sacrificar la inversión para mantener la estabilidad de sus cuentas fiscales. Esta advertencia se produce en un contexto donde el país se prepara para un cambio de gobierno en dos meses, lo que plantea desafíos significativos en términos de gobernabilidad y políticas económicas. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha publicado su Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas (IAPM), que revela preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal a largo plazo, alineándose con las proyecciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Moody's ha destacado que, aunque Perú ha mantenido una trayectoria fiscal prudente, las recientes decisiones legislativas han limitado el espacio fiscal, lo que podría afectar negativamente la capacidad del país para responder a posibles choques económicos.

La calificadora de riesgo ha indicado que el aumento del gasto corriente podría llevar a una reducción en la inversión pública, lo que a su vez impactaría el crecimiento económico. En este sentido, el vicepresidente del Grupo de Riesgo Soberano de Moody's, Renzo Merino, ha enfatizado que el país no está aprovechando el actual contexto de términos de intercambio favorables para fortalecer sus reservas fiscales, algo que se había hecho en el pasado. La inversión privada es crucial para que Perú logre un crecimiento superior al 3%, y la falta de confianza en el entorno político ha sido un obstáculo significativo en los últimos años.

La situación política en Perú ha sido volátil, y Moody's ha mantenido una calificación relativamente estable a pesar de este ruido. Sin embargo, la inestabilidad política y las propuestas populistas podrían afectar la disciplina fiscal, lo que a su vez impactaría el perfil crediticio del país. La calificadora ha advertido que si se cuestiona el modelo económico actual y las reglas que lo sustentan, esto podría llevar a una presión negativa sobre la calificación crediticia de Perú. En este contexto, es esencial que el próximo gobierno busque consensos y fomente políticas que apoyen el crecimiento económico y la estabilidad fiscal.

Un aspecto crítico que ha surgido en el análisis de Moody's es la proliferación de exenciones tributarias, que han afectado la recaudación del gobierno. Este fenómeno ha generado un mayor riesgo de que el gasto en inversión se vea comprometido en favor de mantener las cuentas fiscales estables. En este sentido, el MEF ha señalado que las exenciones y la evasión fiscal han limitado la capacidad del gobierno para sostener sus gastos y apoyar a la población. A medida que el nuevo gobierno asuma el poder, será vital que se aborden estos temas para evitar un deterioro en la situación fiscal del país.

Mirando hacia el futuro, la segunda mitad del año será crucial para observar cómo se desarrollan las políticas del nuevo gobierno y su impacto en la inversión privada. Moody's sugiere que, dependiendo de la dirección que tomen las políticas, podría haber un aumento en el dinamismo de la inversión o una pausa que afecte el crecimiento. La confianza en el modelo económico y las reglas de juego es fundamental para atraer inversión y fomentar un entorno de negocios favorable. Por lo tanto, los próximos meses serán determinantes para el futuro económico de Perú y su capacidad para mantener un perfil crediticio sólido en el contexto regional, especialmente en comparación con otros países de América Latina.