El Ministerio de Economía de Argentina ha presentado el nuevo esquema denominado "Súper RIGI", que promete importantes beneficios impositivos y aduaneros para atraer inversiones en sectores estratégicos como la minería, la producción de autos eléctricos y la industria aeroespacial. Este régimen, que busca acelerar la llegada de inversiones y la creación de empleo, establece una alícuota del impuesto a las Ganancias del 15%, significativamente inferior al 25% que rige actualmente. Además, se implementará un sistema de amortización acelerada que permitirá a las empresas computar el 60% de sus inversiones en el primer año y un 20% en los dos años siguientes.

El nuevo régimen también incluye la exención de derechos de exportación desde el inicio del proyecto, lo cual representa un cambio notable respecto al RIGI actual, donde este beneficio se activa a partir del tercer año. Asimismo, se prevé la eliminación de aranceles para las importaciones necesarias para la puesta en marcha de los proyectos, lo que podría facilitar la entrada de tecnología y maquinaria esencial para el desarrollo de estas industrias. Este enfoque está alineado con la intención del gobierno de fomentar la industrialización de los recursos naturales del país, algo que ha sido un objetivo recurrente en las políticas económicas de Argentina.

Entre los sectores que se beneficiarán con el Súper RIGI se encuentran la cadena de valor del litio, la manufactura de baterías, proyectos de hidrógeno verde, plantas de GNL onshore, reactores nucleares pequeños y medianos (SMR), así como la producción de paneles solares y turbinas eólicas. Estos sectores no solo son cruciales para la transición energética global, sino que también representan una oportunidad significativa para diversificar la economía argentina, que ha dependido históricamente de sectores más tradicionales como la agricultura y la ganadería.

El ministro de Economía, Luis Caputo, enfatizó que el objetivo de este nuevo régimen es generar mayores inversiones y empleo, además de incrementar la recaudación fiscal en el mediano plazo. Aunque se prevé una reducción en la carga impositiva inicial, se espera que la creación de nuevas industrias y la formalización de actividades económicas que actualmente no existen en el país compensen esta pérdida a través de un aumento en la base tributaria. Esto es especialmente relevante en un contexto donde Argentina busca reactivar su economía y atraer capitales extranjeros.

A futuro, será crucial observar cómo las provincias y municipios se adhieren a este régimen, ya que su participación es fundamental para el éxito del mismo. Las jurisdicciones deberán aceptar una alícuota de Ingresos Brutos inferior al 0,5% y establecer que las tasas municipales no estén vinculadas al nivel de ventas. La implementación efectiva de este esquema podría transformar la matriz productiva del país y posicionar a Argentina como un jugador clave en la minería y la producción de tecnologías limpias en la región. La presentación del proyecto de ley en el Congreso, prevista para la próxima semana, será un momento decisivo para la materialización de estas promesas económicas.