En enero de 2026, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de Perú anunció una revisión exhaustiva de los acuerdos Gobierno a Gobierno (G2G), destacando que la cartera heredada supera los US$30 mil millones, lo que representa aproximadamente el 9% del PBI del país. Esta situación ha llevado al gobierno a tomar decisiones drásticas, como la resolución del contrato con la PMO francesa para la Nueva Carretera Central, en un contexto donde el gasto en remuneraciones está en aumento y la inversión pública se ve forzada a disminuir para controlar el déficit fiscal.

El presupuesto de 2026 refleja esta tendencia, con un crecimiento del 12% en remuneraciones y una caída del 13% en la inversión pública. A pesar de la paralización de varios proyectos de prevención de inundaciones bajo el esquema G2G, la inversión ejecutada en este marco alcanzó los US$2.000 millones, lo que representa el 12% de la inversión pública total. Sin embargo, la falta de criterios claros para el uso de los G2G ha generado un desorden que podría comprometer la sostenibilidad fiscal del país.

La nueva gestión del Ejecutivo deberá decidir el futuro de la Nueva Carretera Central y de otros seis acuerdos pendientes de renegociación, incluyendo un proyecto de irrigación adjudicado a China. Es crucial establecer reglas claras para la asignación de cada instrumento de infraestructura, ya que la expansión indiscriminada de los G2G sin un anclaje fiscal adecuado podría llevar a un aumento insostenible de las obligaciones del Estado. Se proponen lineamientos que incluyen la necesidad de un techo vinculante para los compromisos de infraestructura y el uso del G2G solo en situaciones donde realmente se justifique su implementación.

En resumen, Perú enfrenta un desafío significativo en la gestión de sus inversiones en infraestructura, que requiere un enfoque a largo plazo y reglas fiscales explícitas. Sin estos elementos, cualquier mecanismo de financiamiento seguirá siendo vulnerable a problemas de sobreacumulación y parálisis, afectando la capacidad del país para desarrollar proyectos que son críticos para su crecimiento económico.