En el último informe del Indec, se revela que Argentina enfrenta una compleja dualidad en el mercado laboral. A pesar de que el total de ocupados asciende a 13,5 millones de personas, el país ha perdido 185.000 empleos asalariados en el sector privado y 72.000 en la administración pública entre fines de 2023 y fines de 2025. Esta situación ha generado un aumento significativo en el empleo informal, que ya abarca a 5,8 millones de trabajadores, reflejando una transformación en la estructura del trabajo en el país.

La denominada "Revolución Rappi" se ha convertido en un fenómeno clave en este contexto. Este término, acuñado por la consultora EconViews, describe el auge de trabajos informales y emprendimientos familiares que han surgido como respuesta a la erosión del empleo formal. En particular, el sector de "Hoteles y Restaurantes" ha sido el mayor generador de empleo, con 141.000 nuevos puestos entre 2023 y 2025. Sin embargo, este crecimiento se debe en gran parte a la informalidad, donde los trabajadores de delivery y aquellos que venden comida desde sus hogares han proliferado, constituyendo el 57% del aumento total en el sector gastronómico.

El impacto de esta informalidad es significativo. Los ingresos promedio de quienes trabajan en estas modalidades de "rebusque" son de aproximadamente $500.000, muy por debajo de los $800.000 que perciben aquellos con empleos formales en restaurantes y hoteles establecidos. Esta diferencia resalta la precariedad del nuevo empleo generado, donde la falta de derechos laborales básicos se convierte en una preocupación creciente. Además, el pluriempleo ha aumentado del 8% en 2017 al 11% en 2025, lo que indica que muchos argentinos necesitan más de un trabajo para cubrir sus necesidades básicas.

La situación se complica aún más con el creciente endeudamiento de los hogares. El porcentaje de familias que recurre a préstamos bancarios para cubrir gastos corrientes ha aumentado del 12% en 2023 al 15% en 2025. Esta tendencia revela una dependencia creciente del crédito para la subsistencia diaria, lo que podría tener implicaciones negativas para la estabilidad económica a largo plazo. La combinación de empleo informal, pluriempleo y endeudamiento sugiere que muchos argentinos están atrapados en un ciclo de precariedad económica.

De cara al futuro, es fundamental monitorear cómo evolucionan estos sectores informales y qué medidas se implementan para mejorar la calidad del empleo en Argentina. Con las elecciones de 2027 en el horizonte, las políticas laborales y económicas que se adopten podrían influir en la dirección del mercado laboral. Además, la capacidad del gobierno para abordar el problema del empleo informal y la precarización laboral será crucial para la estabilidad económica del país en los próximos años.