- Seis de cada diez hogares argentinos tienen deudas, acumulando más de $39 billones.
- La deuda bancaria promedio por hogar endeudado asciende a $5.702.809.
- La morosidad total ha aumentado del 2,7% en enero de 2025 al 10,6% en enero de 2026.
- Los préstamos personales presentan una tasa de irregularidad del 13,2%, mientras que las tarjetas de crédito alcanzan el 11%.
- Aproximadamente 18 proyectos en el Congreso buscan moratorias y reestructuración de pasivos para hogares sobreendeudados.
Un reciente estudio de la consultora Focus Market ha revelado que seis de cada diez hogares argentinos están actualmente endeudados, acumulando compromisos que superan los $39 billones. Este aumento en el endeudamiento se ha visto acompañado por un incremento en la morosidad, lo que refleja una creciente preocupación sobre la capacidad de pago de las familias en un contexto de inflación persistente y deterioro del poder adquisitivo.
El informe, que se basa en una muestra de 2.670 viviendas y datos del Banco Central de la República Argentina, indica que la deuda bancaria ha crecido de manera significativa. En 2023, el 41,3% de los hogares tenía deuda bancaria, cifra que se proyecta a un 55,1% para enero de 2026. En contraste, la deuda no bancaria, que incluye préstamos informales y tarjetas de crédito, ha visto una disminución en su proporción, pasando del 82,6% en 2023 al 59% en 2026. Este cambio sugiere un corrimiento hacia mecanismos de financiamiento más formales, aunque la irregularidad en los pagos ha aumentado drásticamente.
La deuda promedio por hogar endeudado se sitúa en $5.702.809 para la deuda bancaria y $1.149.431 para la deuda no bancaria. Comparando estos datos con años anteriores, se observa un aumento considerable: en 2025, la deuda bancaria promedio era de $4.660.549, mientras que en 2023 era de solo $377.664. Este crecimiento ha llevado a que el stock promedio de deuda por hogar pase de representar 1,43 salarios registrados en 2023 a 3,46 salarios en enero de 2026, lo que indica una creciente presión financiera sobre las familias argentinas.
La morosidad también ha crecido de manera alarmante. La cartera irregular total, que mide la deuda en mora, ha pasado del 2,7% en enero de 2025 al 10,6% en enero de 2026. Los préstamos personales son los más afectados, con una tasa de irregularidad que ha escalado del 3,5% al 13,2%. En el caso de las tarjetas de crédito, la morosidad ha aumentado del 2% al 11%. Este deterioro en la capacidad de pago se ha visto acompañado por un aumento en el uso del crédito, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de esta tendencia en el futuro.
Desde el punto de vista legislativo, el aumento del endeudamiento familiar ha llevado a la presentación de aproximadamente 18 proyectos en el Congreso que buscan establecer mecanismos de moratoria y reestructuración de pasivos para hogares sobreendeudados. Esto podría tener implicaciones significativas para el sistema financiero y para la economía en general, ya que un aumento en la morosidad podría llevar a una restricción del crédito y afectar la actividad económica.
A futuro, es crucial monitorear la evolución de la tasa de interés y su impacto en el endeudamiento familiar. Una baja en las tasas podría aliviar la carga de los servicios de deuda, pero también es necesario que esta reducción esté acompañada de estabilidad macroeconómica y previsibilidad en los ingresos. La situación actual plantea un desafío considerable para las familias argentinas, y la forma en que se maneje este problema podría tener repercusiones en la economía en su conjunto.
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