La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ha revelado que la producción de girasol en Argentina alcanzará un récord histórico en la campaña 2025/26, con estimaciones que indican una cosecha de 6,6 millones de toneladas. Este aumento significativo se debe a una combinación de factores, incluyendo una mayor superficie sembrada de 3,1 millones de hectáreas, la más alta desde 1999/00, y condiciones climáticas favorables que han permitido rendimientos superiores al promedio. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) incluso proyecta que la producción podría superar los 7 millones de toneladas, marcando un hito en la historia del cultivo en el país.

En comparación con campañas anteriores, el girasol había enfrentado serios desafíos en 2013/2014, cuando las altas retenciones y problemas climáticos llevaron a una de las peores cosechas en casi 40 años, con solo 1,3 millones de hectáreas sembradas. En ese momento, el cultivo tributaba un 32% de derechos de exportación, mientras que actualmente este porcentaje se ha reducido a un 4,5%. Este cambio en la política fiscal ha incentivado un retorno del girasol a regiones productivas que habían dejado de cultivarlo, lo que ha contribuido al auge actual del sector.

El informe de la BCR también destaca el desempeño positivo en todas las regiones productivas del país. La Región Norte, que incluye provincias como Santiago del Estero y Chaco, alcanzaría un récord histórico de 1,57 millones de toneladas, más que triplicando su producción promedio de los últimos cinco años. La Región Centro, que abarca el norte de Buenos Aires y Córdoba, llegaría a 1,89 millones de toneladas, su nivel más alto en 27 años. Por su parte, la Región Sur, principal zona productora, aportaría 3,16 millones de toneladas, cifra no vista desde la campaña 1999/00.

Otro aspecto relevante es el aumento en las exportaciones de semilla de girasol, impulsadas por una creciente demanda internacional, especialmente de la Unión Europea y Turquía. Este incremento se debe, en parte, a problemas de producción en Europa del Este, donde países como Rumania y Bulgaria han sufrido fallos en sus cultivos. Además, el conflicto en Ucrania ha afectado la producción de girasol en ese país, que ha visto su participación en el mercado global caer del 28-30% a un 20% en la campaña 2025/26. En el primer cuatrimestre del año, las declaraciones juradas de ventas al exterior ya superaban el millón de toneladas, y se espera que las exportaciones alcancen 1,1 millones de toneladas para toda la campaña, quintuplicando el volumen del año anterior.

De cara al futuro, el sector del girasol en Argentina parece estar en una trayectoria ascendente, con un mercado internacional que demanda cada vez más este producto. Los inversores deben estar atentos a las condiciones climáticas y a la evolución de las políticas agrícolas que podrían influir en la producción y exportación. La campaña 2025/26 no solo representa un hito en términos de producción, sino que también podría establecer nuevas oportunidades para el sector agroindustrial argentino en el contexto de un mercado global en constante cambio.