La campaña de trigo 2026/27 presenta un panorama mixto para los productores argentinos. Por un lado, se cuenta con suficiente humedad para la siembra, lo que es un factor positivo, especialmente con la expectativa de un evento El Niño que podría favorecer las condiciones climáticas en la región. Por otro lado, los precios esperados a cosecha son razonables, sin embargo, el aumento significativo en los costos de producción, particularmente en fertilizantes, está erosionando los márgenes netos de los productores.

Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, el precio FOB de la urea ha experimentado un aumento del 80%. Esto ha llevado a que la relación histórica de 2,5 kilos de trigo necesarios para adquirir 1 kilo de urea se haya modificado drásticamente a 4,8 kilos en la actualidad. Además, el fosfato monoamónico ha visto un incremento del 19% en su precio FOB, lo que ha alterado la relación de 3,6 kilos de trigo por kilo de fertilizante a 5 a 1. En contraste, el precio del trigo solo ha aumentado un 13% en el mismo período, lo que resulta en un desplome de la relación insumo/producto.

Los costos de producción no se limitan solo a los fertilizantes. También se han incrementado los costos de labores, fletes y comercialización, lo que ha llevado a márgenes netos negativos en varias zonas productivas. En el sur bonaerense, por ejemplo, se proyectan pérdidas de 109 USD/ha en trigo pan/soja de segunda y de 72 USD/ha en candeal/soja de segunda. En contraste, la cebada podría generar un margen neto positivo de 90 USD/ha, mientras que la colza se posiciona como el cultivo más rentable, con un margen esperado de 140 USD/ha.

Para los productores, la situación es crítica. Con márgenes negativos en el trigo, muchos podrían verse tentados a diversificar sus cultivos hacia opciones más rentables como la cebada o la colza. Diego Aguilera, consultor agrícola, sugiere que los productores busquen eficiencia en todas las fases del cultivo y ajusten el modelo de fertilización según los análisis de suelo y cultivos antecesores. Esto podría incluir una reducción en la dosis de fósforo y una estrategia de aplicación fraccionada para el nitrógeno.

Mirando hacia el futuro, es crucial que los productores se mantengan informados sobre las tendencias de precios de los fertilizantes y los cultivos alternativos. La próxima cosecha de trigo se verá influenciada no solo por las condiciones climáticas, sino también por la evolución de los costos de insumos. Con el evento El Niño a la vista, los productores deben estar preparados para adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado y la producción agrícola en general.