Los precios del petróleo están cerrando la semana por debajo de los $110 por barril, después de experimentar una notable volatilidad. El contrato de Brent para junio alcanzó un pico de $126 el jueves, pero la propuesta de negociación de Irán ha enfriado el mercado, generando un ambiente de toma de ganancias entre los operadores. La incertidumbre en torno al plazo de poderes de guerra del presidente Trump ha mantenido a los comerciantes en alerta, lo que ha contribuido a la inestabilidad de los precios.

La propuesta de Irán, enviada a la administración Trump a través de mediadores paquistaníes, ha sido un factor clave en el cambio de tendencia. Mientras que algunos analistas ven esta pausa como una señal de que las hostilidades podrían estar disminuyendo, otros son escépticos y creen que Trump podría estar simplemente reiniciando el reloj de 60 días para un posible ataque. Esta situación ha llevado a una advertencia del Tesoro de EE. UU. a las empresas navieras, instándolas a no pagar peajes por pasar por el estrecho de Ormuz, lo que sugiere que la tensión entre EE. UU. e Irán podría intensificarse.

En el ámbito de la producción, OPEC+ está mirando hacia un aumento en sus objetivos de producción, incluso después de la salida de los Emiratos Árabes Unidos. Se espera que siete naciones, lideradas por Arabia Saudita y Rusia, agreguen 188,000 barriles por día a sus metas de producción para junio de 2026, aunque muchos de estos aumentos podrían ser solo en papel. Esto refleja una estrategia de OPEC+ para mantener el equilibrio en el mercado, a pesar de las fluctuaciones en la oferta y la demanda global.

Por otro lado, Venezuela ha visto un aumento significativo en sus exportaciones de petróleo, alcanzando un máximo de siete años con 1.23 millones de barriles por día en abril, lo que representa un aumento del 14% respecto al mes anterior. Este crecimiento se debe en parte a la recuperación de su producción, y los Estados Unidos han vuelto a ser el principal comprador, lo que podría tener implicaciones para el mercado argentino, dado que Argentina también es un exportador de petróleo en la región.

Mirando hacia el futuro, la situación en el Medio Oriente seguirá siendo un punto focal para los operadores de petróleo. La administración Trump está considerando un posible bloqueo a Irán que podría extenderse por meses, lo que podría afectar aún más la oferta global. Además, la reanudación de las aprobaciones de exportación por parte de los refinadores chinos podría alterar el equilibrio del mercado, especialmente si se relajan las restricciones impuestas anteriormente. Los operadores deben estar atentos a las próximas decisiones políticas y a los informes de producción de OPEC+ para evaluar cómo estos factores podrían influir en los precios del petróleo en las próximas semanas.