La producción de oro en Perú enfrenta un estancamiento significativo, según Carlos Gallardo, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE). La falta de proyectos relevantes en desarrollo limita las perspectivas de crecimiento en los próximos años. A diferencia del sector del cobre, que cuenta con una cartera de proyectos con cronogramas claros hasta 2032, el rubro aurífero no presenta iniciativas concretas que permitan anticipar un aumento en la producción de oro.

Gallardo destacó que actualmente no existe ningún proyecto de gran envergadura con un calendario definido que impulse el volumen de extracción de oro. La única excepción mencionada es el proyecto Conga, que aún carece de una fecha clara para su avance. Este estancamiento se produce en un contexto donde la minería ilegal se expande, incluso en zonas protegidas, afectando la producción legal y generando riesgos adicionales para el sector minero.

La minería ilegal en Perú ha alcanzado niveles alarmantes, con estimaciones que indican que podría superar el 90% de la producción de oro en regiones como Piura. Esto representa un valor de operaciones que asciende a más de 12,000 millones de dólares. La situación se complica aún más debido a la excesiva tramitología y la limitada capacidad institucional para gestionar los procesos de consulta previa, lo que retrasa la aprobación de nuevos proyectos mineros.

A pesar de estos desafíos, el potencial del sector minero peruano sigue siendo amplio, especialmente en cobre, donde se estima que hay margen para duplicar la producción. La región de Cajamarca, que concentra cerca del 40% de los proyectos mineros en el país, podría convertirse en un polo productivo clave si se logran superar las barreras actuales. Sin embargo, la conflictividad social sigue siendo un riesgo latente, a pesar de que ha disminuido en comparación con los niveles de 2022 y 2023.

Para abordar la problemática de la minería ilegal, Gallardo propuso una estrategia más integral que incluya no solo la discusión sobre el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), sino también la implementación de acciones sostenidas de interdicción y una mayor coordinación entre entidades del Estado. La necesidad de establecer un sistema de trazabilidad del oro en toda la cadena de suministro es crucial para combatir la minería ilegal y recuperar territorios invadidos. En este sentido, el desarrollo de proyectos mineros podría tener un impacto significativo en el crecimiento económico del país, generando empleo y contribuyendo a la reducción de la pobreza.

El IPE estima que el desarrollo de proyectos mineros podría generar un impacto equivalente a dos veces el Producto Bruto Interno (PBI) en un periodo de 15 años. Esto subraya la importancia de destrabar la cartera minera no solo para el sector, sino para la economía en su conjunto, ya que cada proyecto que no avanza representa una oportunidad perdida para el país.