El sector de hidrocarburos en Perú se encuentra en un punto de inflexión, ya que se está moviendo hacia un modelo de economía circular (EC) que busca reconciliar la industria con el medio ambiente. Este cambio de paradigma se discutirá en el II Foro de Economía Circular, programado para el 21 de abril, donde se evaluarán los desafíos y oportunidades en sostenibilidad e innovación en el sector. La Cámara Oficial de Comercio de España en Perú, en colaboración con Gestión, será la anfitriona de este evento, que promete ser un espacio clave para el diálogo sobre la transición hacia prácticas más sostenibles.

A pesar de que la economía circular no es un concepto nuevo en Perú, con iniciativas ya en marcha desde el Plan Nacional de Competitividad y Productividad 2024-2030, la implementación efectiva aún enfrenta obstáculos. Diego Herranz, presidente de la Cámara, destaca que aunque hay un creciente interés empresarial y una intención de inversión, el 62% de las empresas no ha recibido la información o formación necesaria en los últimos dos años. Esto indica que, a pesar del interés, la falta de soporte práctico es un desafío significativo que debe ser abordado para facilitar la transición hacia modelos circulares.

Las cifras reveladas en el primer encuentro sobre economía circular en 2025 son reveladoras: el 52% de las empresas ve la economía circular como una oportunidad, pero la falta de información y asesoría limita su capacidad para actuar. En el sector de hidrocarburos, donde la eficiencia en el uso de recursos es crítica, no avanzar hacia modelos circulares podría resultar en mayores ineficiencias y un riesgo reputacional significativo. Herranz advierte que si Perú no avanza al mismo ritmo que sus pares en la región, podría enfrentar dificultades para atraer inversiones y mantener la confianza del público.

Desde una perspectiva de inversión, la transición hacia la economía circular podría ofrecer nuevas oportunidades en el sector de hidrocarburos. La sostenibilidad ya no es un tema marginal; influye en cómo las empresas se posicionan en el mercado y construyen su legitimidad. Las empresas que adopten prácticas circulares no solo mejorarán su desempeño ambiental, sino que también podrán reducir costos y abrir nuevos mercados. La clave será traducir la economía circular a un lenguaje empresarial que resuene con los objetivos de rentabilidad y competitividad.

Mirando hacia el futuro, el éxito de la economía circular en Perú dependerá de la colaboración entre el sector público, privado y la academia. Herranz menciona que aunque ha habido avances en la articulación de esfuerzos, todavía es insuficiente para la magnitud del reto. La Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular, apoyada por la Unión Europea, necesita ser territorializada y fortalecida para asegurar su implementación efectiva en diversas regiones del país. El próximo foro será un paso importante para establecer un marco de diálogo más estructurado y activo, lo que podría acelerar la transición hacia una economía más sostenible en el sector de hidrocarburos.