- Más de 7.3 millones de hectáreas agrícolas en Perú están en riesgo debido a El Niño.
- El BCRP ha reducido su proyección de crecimiento del sector agropecuario de 2.5% a 0.3% para 2026.
- Los cultivos de arroz y maíz amarillo duro son los más vulnerables a inundaciones.
- Se estima que la producción pesquera podría caer más del 20% debido a la pérdida de la primera temporada de pesca.
- Las altas temperaturas podrían afectar negativamente la floración de cultivos frutales como el mango y el limón.
- El inicio de la campaña agrícola 2026-2027 podría verse alterado por condiciones climáticas adversas.
El fenómeno de El Niño costero está generando una creciente preocupación en el sector agropecuario de Perú, donde se estima que más de 7.3 millones de hectáreas podrían verse afectadas por lluvias intensas y huaicos. Según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), alrededor de 5.9 millones de hectáreas agrícolas están en riesgo alto o muy alto de ser dañadas por deslizamientos de tierra, mientras que 1.5 millones de hectáreas enfrentan un riesgo similar por inundaciones. Este escenario se agrava en un contexto donde la agricultura ya había mostrado signos de contracción, con una caída del 0.30% en el primer trimestre de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Las proyecciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) reflejan esta preocupación, al ajustar su expectativa de crecimiento del sector agropecuario de 2.5% a solo 0.3% para el año 2026. La combinación de temperaturas anómalas y lluvias fuera de lo común durante el periodo de estiaje podría tener un impacto devastador en los cultivos, afectando tanto la producción como la calidad de los productos agrícolas. Especialistas advierten que el fenómeno podría ser más severo de lo anticipado, lo que pone en riesgo la campaña agrícola 2026-2027, que inicia entre agosto y septiembre.
Los cultivos más vulnerables incluyen el arroz y el maíz amarillo duro, que son especialmente susceptibles a las inundaciones. Además, las altas temperaturas asociadas a un fenómeno de El Niño fuerte podrían alterar el ciclo de floración de cultivos frutales, como el mango y el limón, afectando su producción y calidad. En la sierra, la falta de humedad y el retraso en las lluvias podrían impactar negativamente en la siembra de papa y quinua, reduciendo su tamaño y calidad.
Las implicancias para los inversores son significativas. Con el sector agropecuario enfrentando un panorama tan incierto, los precios de los productos agrícolas podrían experimentar volatilidad. La caída en la producción podría llevar a un aumento en los precios de los alimentos, afectando la inflación y el poder adquisitivo de los consumidores. Además, la situación de la pesca también es preocupante, ya que se estima que la temporada de pesca en la zona norte-centro se ha perdido en gran parte, lo que podría resultar en una caída del 20% en la producción pesquera.
De cara al futuro, es crucial monitorear las actualizaciones de Cenepred y el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) sobre el impacto del fenómeno de El Niño. Las proyecciones de lluvias y temperaturas serán determinantes para evaluar el daño potencial en la agricultura y la pesca. La comunidad agrícola y los inversores deben estar atentos a las condiciones climáticas, ya que cualquier cambio podría tener repercusiones significativas en el mercado agrícola y en la economía en general.
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