La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) de Perú ha identificado a más de 2,200 vendedores que operan a través de redes sociales. Este hallazgo se produce en un contexto donde el comercio electrónico y las ventas digitales han crecido exponencialmente, lo que plantea nuevos desafíos para la administración tributaria. Durante una reciente visita al puerto de Chancay, el jefe de la Sunat, Javier Eduardo Franco Castillo, destacó la necesidad de regular las importaciones menores a US$ 200, que actualmente están exentas del Impuesto General a las Ventas (IGV). Esta situación ha llevado a un aumento en las operaciones comerciales que buscan evadir impuestos, lo que ha motivado a la Sunat a intensificar sus esfuerzos de fiscalización.

El comercio electrónico ha transformado la manera en que los consumidores adquieren productos, y con ello, ha surgido un nuevo ecosistema de ventas que incluye a influencers y emprendedores que utilizan plataformas como Facebook, Instagram y TikTok. La Sunat ha comenzado a utilizar información de billeteras digitales como Yape y Plin para rastrear actividades comerciales. Esto marca un cambio significativo en la estrategia de fiscalización, donde la administración tributaria no solo busca sancionar, sino también facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales. La identificación de estos vendedores es parte de una campaña más amplia para regularizar la situación fiscal de quienes operan en el ámbito digital.

La Sunat ha señalado que está evaluando la posibilidad de reducir el umbral de US$ 200 para las importaciones exentas de IGV, siguiendo buenas prácticas internacionales. Este cambio requeriría la aprobación del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y del Congreso. La creciente cantidad de operaciones comerciales que superan este umbral ha llevado a la Sunat a considerar la modificación de esta normativa. La administración tributaria también ha comenzado a fiscalizar a influencers, utilizando criterios como la frecuencia de las operaciones y el tipo de bienes o servicios ofrecidos para determinar la obligación de pagar impuestos.

Para los inversores y emprendedores en Argentina, este desarrollo en Perú puede tener implicaciones significativas. La regulación del comercio digital en Perú podría servir como un modelo a seguir para otros países de la región, incluyendo Argentina, donde el comercio electrónico también ha crecido. La Sunat ha creado equipos especializados para fiscalizar sectores económicos clave, como el minero y el de intermediación financiera, lo que podría indicar un enfoque más riguroso en la recaudación fiscal en toda la región. Además, la implementación de billeteras digitales para facilitar el cumplimiento fiscal podría ser un paso hacia la modernización de la administración tributaria en otros países latinoamericanos.

Mirando hacia el futuro, se espera que la Sunat intensifique sus esfuerzos de fiscalización en el ámbito digital, lo que podría incluir nuevas regulaciones y medidas para controlar las ventas online. Los próximos meses serán cruciales, ya que la administración tributaria planea anunciar más detalles sobre sus acciones en relación con los contribuyentes que utilizan prácticas fiscales inadecuadas. Para los inversores, es importante estar atentos a estos cambios, ya que podrían influir en el entorno de negocios y en la forma en que las empresas operan en el comercio digital en la región.