- MSC es la naviera más grande del mundo, movilizando más de 7 millones de TEUs en 2025.
- La empresa ha mantenido reuniones con el gobierno uruguayo para establecer una terminal de contenedores en Montevideo.
- Katoen Natie tiene una concesión de TCP que se extiende hasta 2081, limitando las operaciones de MSC.
- MSC ha advertido que podría trasladar sus operaciones a puertos en Argentina o Brasil si no se le concede acceso a una terminal.
- La situación actual podría afectar significativamente la economía uruguaya y el sector logístico local.
La Mediterranean Shipping Company (MSC), una de las navieras más grandes del mundo, ha intensificado sus esfuerzos para establecer una terminal de contenedores en el puerto de Montevideo, Uruguay. Esta iniciativa se produce en un contexto donde la compañía ya tiene una fuerte presencia en la región, operando en varios países de América del Sur. En 2025, MSC lideró el ranking mundial de compañías marítimas, movilizando más de 7 millones de TEUs, lo que representa el 21% del volumen global de contenedores. La intención de MSC de manejar una terminal propia en Montevideo ha sido comunicada al gobierno uruguayo, aunque enfrenta la oposición de Katoen Natie, que actualmente opera la Terminal Cuenca del Plata (TCP).
La presión de MSC por obtener una terminal de contenedores no es un fenómeno nuevo, pero ha cobrado fuerza en los últimos meses. La compañía ha mantenido reuniones con funcionarios del gobierno uruguayo, incluyendo encuentros en la Torre Ejecutiva, donde ha reiterado su interés en replicar su modelo operativo exitoso en otros países de la región. Este interés se ha visto reflejado en eventos como el almuerzo por el Día de la Exportación, donde MSC fue el patrocinador principal, utilizando la ocasión para reforzar su mensaje. Sin embargo, la situación se complica debido a la concesión extendida de Katoen Natie hasta 2081, que limita las posibilidades de MSC para operar de manera independiente.
Históricamente, MSC ha intentado establecer una terminal en Uruguay en varias ocasiones. En 2017, a través de su subsidiaria Terminal Investment Limited (TIL), presentó una propuesta para construir y operar una terminal, pero la iniciativa no prosperó. En 2023, durante el gobierno de Lacalle Pou, MSC volvió a insistir en su propuesta, argumentando que los altos costos operativos en Uruguay en comparación con otros países de la región impactan negativamente en su negocio. La compañía ha advertido que, si no se le concede el acceso a una terminal, podría considerar trasladar sus operaciones a puertos en Argentina o Brasil, donde ya tiene terminales propias.
Las implicancias de esta situación son significativas para el sector logístico en Uruguay. MSC ya posee una parte de Exolgan, una terminal de contenedores en Buenos Aires, y tiene operaciones en Brasil en puertos como Portonave y Tecon. La posibilidad de que MSC retire su carga de Montevideo podría afectar no solo a la economía local, sino también a las empresas que dependen de sus servicios. En el pasado, MSC ha demostrado su capacidad para mover cargas paraguayas a puertos argentinos, lo que subraya su flexibilidad y la competencia regional en el sector.
De cara al futuro, es crucial observar cómo se desarrollan las negociaciones entre MSC y el gobierno uruguayo. La compañía ha dejado claro que está considerando seriamente la posibilidad de discontinuar sus servicios en Uruguay si no se le concede el acceso a una terminal. Las próximas semanas serán determinantes, especialmente con la llegada de nuevos funcionarios al gobierno y la posibilidad de que se reanuden las conversaciones sobre la terminal. Si MSC decide trasladar sus operaciones a otros puertos, esto podría tener un efecto dominó en la economía uruguaya, afectando a múltiples sectores que dependen del comercio marítimo.
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