La minería en Perú, un pilar fundamental de su economía, ha mostrado un crecimiento notable en las inversiones durante el primer cuatrimestre de 2026, alcanzando un total de US$ 2,051 millones, lo que representa un incremento del 43.5% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este aumento se debe principalmente a la producción de cobre, que se ha mantenido al alza, con una producción de 918,284 toneladas métricas finas (TMF), un 3.6% más que en el primer cuatrimestre de 2025. Sin embargo, la actividad exploratoria presenta una tendencia preocupante, con un gasto que ha disminuido en un 0.7% en el mismo periodo, alcanzando solo US$ 213.7 millones.

El crecimiento en las inversiones mineras se ha visto impulsado por un aumento significativo en la inversión en infraestructura, que creció un 86.1% hasta alcanzar US$ 563 millones. Además, las inversiones en el desarrollo y preparación de minas también mostraron un aumento del 71.4%. Sin embargo, a pesar de estos números positivos, la producción de otros minerales clave como el oro, zinc y plomo ha experimentado caídas, lo que plantea dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento en el sector. Por ejemplo, la producción de oro cayó un 4.1%, mientras que el zinc y el plomo disminuyeron un 4.6% y un 8.0%, respectivamente.

La caída en el gasto de exploración es particularmente preocupante, ya que indica una falta de nuevas inversiones en la búsqueda de yacimientos. Este descenso se ha visto más acentuado en las empresas de menor tamaño, donde el gasto cayó un 25.3%. A pesar de que las grandes compañías han incrementado su inversión en exploración, el panorama general sugiere que el Perú está perdiendo atractivo en este ámbito, pasando de captar el 20% de las inversiones exploratorias en América Latina a solo el 17% en la actualidad. Esto se debe, en parte, a un entorno regulatorio que se ha vuelto más complejo y a la creciente competencia de otros países como Chile y Brasil.

Las implicancias para los inversores son claras: aunque el crecimiento en las inversiones mineras es positivo, la falta de exploración podría limitar el futuro de la producción minera en Perú. La disminución en la actividad exploratoria puede resultar en una menor capacidad para descubrir nuevos yacimientos, lo que a largo plazo podría afectar la producción y, por ende, los ingresos del sector. Además, el tiempo que toma desarrollar un proyecto minero ha aumentado drásticamente, pasando de seis años en 1990 a casi 28 años en la actualidad, lo que puede desalentar nuevas inversiones.

De cara al futuro, es crucial que Perú implemente políticas que faciliten la inversión en exploración y reduzcan los tiempos de desarrollo de proyectos. La situación actual sugiere que, si no se toman medidas, el país podría enfrentar un estancamiento en su sector minero. Los inversores deben estar atentos a las reformas regulatorias y a las condiciones del mercado de metales, especialmente en relación con el cobre y el oro, que son fundamentales para la economía peruana. La próxima conferencia sobre minería, programada para el tercer trimestre de 2026, podría ofrecer más claridad sobre las perspectivas del sector y las oportunidades de inversión.